El Senado Nacional debatirá hoy, desde las 14 horas y en sesión especial, el proyecto de reforma judicial enviado por el Poder Ejecutivo para fortalecer el fuero federal penal de la Ciudad de Buenos Aires y crear cámaras de apelaciones en las provincias.

La sesión especial solicitada por los líderes del Frente de Todos, los senadores José Mayans y Anabel Fernández Sagasti, fue convocada para las 14 y la iniciativa original sufrió varios cambios frente a la oposición de senadores de Juntos por el Cambio y sus aliados del Interbloque Parlamentario Federal.

Fuentes de la oposición y del oficialismo aseguraron que la jornada de hoy se extenderá hasta entrada la noche, ya que además de la Reforma Judicial los senadores debatirán dos proyectos de resolución presentados por el Frente de Todos, para cubrir lugares en el Tribunal de Enjuiciamiento del Ministerio Público, además de la autorización para el ingreso y salida de tropas para la realización de ejercicios militares.

La sesión especial se llevará a cabo mediante videoconferencia y sólo estarán presentes en el recinto la vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Cristina Fernández de Kirchner, y las autoridades de la Cámara (la presidenta provisional, Claudia Abdala de Zamora; el vicepresidente, Martín Lousteau; el vice primero, Maurice Closs; y la vice segunda, Laura Rodríguez Machado).

En tanto, un grupo de manifestantes opositores a la reforma comenzaron ayer por la tarde una vigilia frente al Congreso de la Nación, que continuará durante la jornada de hoy mientras dure el debate parlamentario.

La polémica

Pese a la resistencia que generó en todos los estamentos, sean académicos, el Poder Judicial, colegios de abogados y a las masivas manifestaciones que se produjeron en todo el país para expresar su disconformidad, el Gobierno insiste en sancionar la ley de reforma judicial y, para ello, apela a todos los métodos. Con una velocidad vertiginosa, las comisiones del Senado trataron y aprobaron el proyecto a escondidas de la oposición, que no pudo tener conocimiento de las últimas modificaciones que se habían introducido. El detonante resultó la llamada cláusula Parrilli, que intenta “amordazar al periodismo independiente”. Una gran parte de la sociedad no tiene dudas sobre la verdadera razón del proyecto, que sería la de evitar que sean condenados la vicepresidente y todos los que se hallan imputados del delito de corrupción en perjuicio del Estado y, por ende, de todos los contribuyentes.

Sin embargo, el verdadero problema que tiene el oficialismo no se  halla en el Senado, sino  en la Cámara de Diputados, donde no le alcanzan los votos propios para formar quorum. Y, tal como es vox populi, para lograrlo apela a fórmulas que deberían estar desterradas de las componendas políticas, como es el haber hecho ofrecimientos a los gobernadores, entre ellos, que puedan elegir a quienes ocuparían los cargos que se crean con el objeto que presionen a sus legisladores para que voten a favor.

Foto: La Tercera

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