Si bien el rechazo no incluye al total de los tenedores de bonos, la acción coloca a la provincia en una situación difícil a días de que venza el plazo para lograr un acuerdo.

La cartera de Enrique Vaquié trabaja contra reloj para efectuar modificaciones y evitar la cesación de pagos.

El plazo límite para alcanzar un acuerdo es el 16 de Junio próximo, y así, evitar el default técnico.

Aunque la oferta mendocina de renegociación es mejor que la de Nación, dado que el Gobierno provincial no plantea quitas respecto del capital del bono; no alcanzo para convencer a los bonistas.

El 19 de mayo pasado, el Gobierno provincial no pagó el primer cupón semestral de intereses correspondiente a 2020, por 25 millones de dólares. Además, en la propuesta de renegociación, el Ministerio de Hacienda especificó que pretende no pagar intereses a fin de año ni a lo largo de 2021 (tres cuotas en total).

Desde aquel momento, corre para el Gobierno un plazo de 30 días para acordar con los bonistas y evitar el default. La oferta oficial consistió en comenzar a pagar intereses desde 2022. Pretende el Gobierno que el cupón sea de 2 por ciento hasta 2023, y del 4 por ciento a partir de 2024.

El nuevo bono vencería en 2029 y sería amortizado a través de 11 pagos semestrales, que se realizarían a partir de 2024.

Paralelamente, el Gobierno anunció el pago de un cupón de intereses a los bonistas del título Mendoza 2021, que es en pesos. Se trata en este caso de 380 millones de pesos correspondientes a la cuota trimestral de junio. Este título vence el año próximo y obligaría a pagar en 2021 5.200 millones de pesos, además de los intereses trimestrales.

La Provincia hizo una diferencia a favor de los bonistas del título en pesos porque el mercado financiero local es el único que tiene disponible y lo necesita. Además, en la oferta de renegociación que todavía no ha sido especificada, la propuesta consistiría en prorrogar el pago de capital que vence el año próximo.