El Presidente decidirá este fin de semana la posibilidad de dictar un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que permita abrir una nueva instancia de diálogo con poderosos bonistas que desconfían del ministro de Economía y se preparan para demandar por default a la Argentina.

Alberto Fernández y Martín Guzmán se reunirán para destrabar la negociación con los principales fondos que invirtieron 66.000 millones de dólares en títulos soberanos. Será un encuentro a puertas cerradas

El DNU fue una propuesta de Guzmán y su objetivo es suspender la aplicación del artículo 65 de la Ley de Administración Financiera. “El Poder Ejecutivo Nacional podrá realizar operaciones de crédito público para reestructurar la deuda pública (…) mediante su consolidación, conversión o renegociación, en la medida que ello implique un mejoramiento de los montos, plazos y/o intereses de las operaciones originales”, sostiene el artículo 65 que se pretende suspender durante las negociaciones con los acreedores privados.

Se estaría en condiciones legales de cerrar un canje de la deuda si obtiene al menos dos variables de las tres previstas en el artículo 65: un mayor plazo para pagar, una quita del capital adeudado o reducir los intereses que se perciben por los títulos emitidos.

Fernández decidió tomarse un tiempo y hacer una ronda de consultas antes de firmar el DNU que sugirió Guzmán.

Hace casi cuatro meses, el Presidente logró la sanción de la ley de Restauración de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Externa, que en su artículo primero ratifica la vigencia del artículo 65 que Guzmán desea suspender para destrabar las negociaciones con los fondos de inversión.

Los fondos acreedores se dividen en tres bloques diferentes. Grupo Argentina Ad Hoc, que lidera BlackRock, Fidelity y Ashmore; el Comité de Acreedores de la Argentina, representados por Greylock Capital, Gramercy y Fintech; y el Grupo de Bonistas del Canje, que reúne a Monarch, Cyrus, HBK y VR, entre otros fondos de inversión.

El Grupo Argentina Ad Hoc y el Grupo de Bonistas del Canje ayer se negaron a extender su acuerdo de confidencialidad (NDA) y publicaron en conjunto la última oferta que presentaron a Guzmán. Esa propuesta ya fue adelantada por Infobae, y su número clave no tuvo una mejora explícita: exigen 53 dólares promedio de Valor Presente Neto (NPV).

La mala noticia es que el Grupo Argentina Ad Hoc y el Grupo de Bonistas del Canje tenían estrategias diferentes. BlackRock apretaba los dientes, y Monarch se mostraba un tanto más conciliador. Ahora juegan juntos y se plantaron en 53 dólares promedio de NPV.

El jefe de Estado y su ministro de Economía cuentan con la predisposición del Comité de Acreedores de la Argentina, encabezados por Greylock Capital, Gramercy y Fintech. Sin embargo, esa predisposición no significa que aceptaron la propuesta de Guzmán.

 

Fuente: Ámbito