Estuvo a cargo de Human Rights Watch (HRW)

Debido a la situación de Formosa que ha dado a conocer polémicas medidas con represión policial en las calles, se emitió un duro informe sobre la situación en Formosa, a raíz de las medidas adoptada para contener los contagios de coronavirus, a las que consideró “abusivas e insalubres”, en relación a la situación en los centros de aislamiento. El documento, que también cuestiona la restricción al trabajo del periodismo independiente y el empleo excesivo de la fuerza en las protesta conta Gildo Insfrán, es acompañado por los Centros de Salud Pública y Derechos Humanos y de Salud Humanitaria de la Universidad Johns Hopkins.

Además desde el organismo internacional, se cuestionó que “las autoridades provinciales también han restringido el trabajo de la prensa independiente para cubrir la situación en la provincia, habrían empleado excesivamente la fuerza contra quienes protestaban por las medidas relacionadas con el Covid-19 y, durante meses limitaron severamente la posibilidad de la población de la ciudad de Clorinda de trasladarse y acceder a atención médica”.

Por otra parte también, las medidas han sido defendidas por el propio presidente Alberto Fernández. Lo mismo hizo el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, que descartó violaciones a los DDHH en esa provincia. En cambio, para HRW sí existieron detenciones arbitrarias y mencionó el caso de personas que permanecieron “retenidas” por 30 días.

También, el informe da cuenta que desde abril de 2020, más de 24.000 personas fueron obligadas a permanecer confinadas en 188 centros de aislamiento y cuarentena en Formosa, algunas por períodos mayores a los 14 días que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) y, en muchos casos, bajo circunstancias que podrían considerarse detenciones arbitrarias.

“Las autoridades de Formosa han mantenido a algunas personas con resultados positivos de Covid-19 junto con otras que tenían resultados negativos o que seguían esperando los resultados de sus exámenes. En ocasiones, el hacinamiento y las condiciones insalubres en los centros han dificultado el distanciamiento social. En algunos centros no había ventilación adecuada, y, en ocasiones, las autoridades no brindaron atención médica adecuada a quienes se encontraban allí”, describiendo así las condiciones que debieron enfrentar los ciudadanos.