La caída de 10% que estimó el FMI sería en realidad del 12% en 2020, ante la profundización de las medidas de aislamiento. Un informe de Reuters indica que a la gestion de Fernandez le llevaría todo su mandato, con suerte, recuperarse del derrumbe de los últimos meses.

El Fondo Monetario divulgó esta semana un informe describiendo más puntualmente lo que está pasando en América latina, hoy el epicentro de la pandemia. Los pronósticos para toda la región son malísimos. Este año se espera una caída de 9,2% (excluyendo Venezuela). Pero el año que viene la mejora será de apenas 3,9%. O sea que ni siquiera se llegará a recuperar la mitad de la pérdida generada por la cuarentena. En el caso argentino, el panorama es parecido: caída de 9,9%, con una mejora de casi 4% en 2021, es decir casi igual que el promedio de la región.

“Aumentó dramáticamente en los últimos meses la cantidad de gente que depende de un ingreso del Estado, casi nueve de cada diez hogares reciben algún beneficio del sector público. Esto ocurre mientras el sector privado se achica “

Claro que las nuevas restricciones anunciadas empeoran las previsiones para el año y la caída de la economía podría profundizarse hasta el 12%. Además, el déficit fiscal primario superaría el récord de 7% del PBI, ante la necesidad de prolongar los programas de ayuda para el pago de salarios y de asistencia a los sectores más vulnerables (los $10.000 del IFE).

Se cuentan de a miles las pérdidas de laborales de los últimos tres meses, aún a pesar de la prohibición de despido y la doble indemnización. En la mayoría de los casos se trata de “convenios de extinción del contrato laboral”, o sea un acuerdo entre partes.

El primer efecto “post cuarentena” será, casi con seguridad, un importante salto inflacionario luego de varios meses de “descanso”. Desde abril que el índice de precios se mantiene en niveles cercanos a 1,5%, ante la mezcla de congelamientos de precios (incluyendo alimentos) y caída del consumo en casi todos los sectores. Pero la emisión monetaria ya supera en el año los 1,2 billones de pesos, que el impacto en los precios es sólo cuestión de tiempo.

Alrededor de 2.400.000 personas compraron dólares en mayo para tenencia, el doble de los que habían adquirido divisas en abril, mientras que se perdieron reservas por USD 980 millones en ese mes, según informó el Banco Central al difundir el Informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario.

Se trata del cupo mensual que las personas pueden comprar al tipo de cambio oficial, pero pagando adicionalmente el impuesto PAIS (Para una Argentina Inclusive y Solidaria) del 30%, de ahí la denominación de “dólar solidario”. Con el impuesto, el valor este viernes era de $ 94,90 por dólar.

En mayo, la compra neta de divisas fue de USD 534 millones por parte de “personas humanas”, indicó la autoridad monetaria. El BCRA señaló que la compra promedio per cápita por parte de personas humanas fue de USD 190, levemente por debajo del cupo mensual permitido de USD 200.

Con contenido de Reuters