El Senado se apresta esta semana -sería el jueves próximo- a sancionar la ampliación de la moratoria tributaria, previsional y aduanera para sofocar la acumulación de deuda en impuestos que se disparó con la pandemia del coronavirus.

El martes pasado, la Comisión de Presupuesto de la Cámara alta, que comanda el kirchnerista Carlos Caserio, recibió a la jefa de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, quien blindó -al igual que en Diputados- la iniciativa. Según la funcionaria, la deuda con el fisco “creció 90%”, y la moratoria implicará soluciones sobre deudas exigibles por poco más de $540.000 millones de pesos. En esa línea, destacó: “Es muy relevante ya que, sin un programa de regularización, sería de muy difícil recuperación”.

Marcó del Pont desterró las acusaciones del macrismo y de otros bloques opositores con respecto a “trajes a medida” de empresas. “Las moratorias son amnistías que sólo pueden ser habilitadas por el Congreso. Acá incorporamos a todos los sujetos y a todos los tributos, salvo excepciones que siempre han figurado en las moratorias”, señaló.

Ante la insistencia de la oposición, la titular de la AFIP también remarcó que la historia sobre empresas quebradas y sin ningún estímulo dejó como resultado recaudaciones cercanas al 3% del total, contra el 60% a la hora de activar moratorias. No sólo eso: agregó que cerca de 4.700 empresas se encuentran en condiciones de avenimiento.

Por último, la funcionaria aseveró que lo que se impulsa “es un instrumento extraordinario en una situación extraordinaria”, y avaló el flamante acuerdo del Gobierno por la deuda bajo legislación extranjera, que “abre un horizonte para el proceso de recuperación” del país.

En concreto, el proyecto de moratoria establece planes entre 48 y 120 cuotas -diversos límites para sector tributario y previsional, por caso- para regularizar las deudas acumuladas hasta el 31 de julio. Además, los contribuyentes podrán adherirse hasta el 31 de octubre a la moratoria y deberán pagar la primera cuota del 16 de noviembre.

Por otra parte, la tasa de interés será del 2% mensual hasta enero de 2021, y luego se aplicará una tasa variable. En tanto, la iniciativa impone también que las empresas grandes no podrán distribuir dividendos ni realizar operaciones con títulos durante dos años.

También habrá premios para cumplidores. En ese sentido, para el caso del Monotributo, habrá una exención del componente impositivo para las categorías A y B de seis cuotas mensuales y consecutivas; C y D; cinco; E y F; cuatro; G y H; tres; e I, J y K, dos cuotas mensuales y consecutivas, respectivamente. En ningún caso, el límite del beneficio podrá superar un importe total equivalente a $17.500. Además, en personas humanas aumentará un 50% la deducción especial en Ganancias.

A diferencia de lo ocurrido en la Cámara baja, en donde algunos artículos avanzaron con lo justo durante la votación en particular del texto, el oficialismo tiene quorum y mayoría absoluta en el Senado -no así los dos tercios- para sancionar la iniciativa sin problemas durante el transcurso de los próximos días. La oposición, en tanto, insistirá con un despacho de minoría y podría abstenerse en la votación en general, como hizo en Diputados a fines del mes pasado.