La pandemia no muestra señales de desaceleración en Estados Unidos. La cifra de contagios alcanzó los 517.391 casos, mientras que las muertes llegaron a las 20.029 (NBC News)

Con estas cifras, EEUU supera a Italia (con 19.468 muertes) como el país con más fallecidos en el mundo. Días antes, había alcanzado a España que contabiliza más de 15.000 fallecidos, según los últimos datos disponibles.

Mientras la situación está a punto de convertirse en un desastre nacional, Donald Trump busca culpables externos ante el avance del coronavirus

Con sus peleas con China y la Organización Mundial de la Salud (OMS), Donald Trump parece buscar culpables externos para mitigar el desconcierto que provocan sus medidas domésticas en la pandemia del coronavirus.

Evidentemente, Trump ha cometido varios errores: pese a que la enfermedad se había confirmado a principios de febrero en Estados Unidos, el 12 de marzo pronunció un discurso en el que calificó al coronavirus como “una simple gripe”.

Incluso dijo que era una “farsa” orquestada por la oposición demócrata, siempre pensando en su reelección en los comicios de noviembre. Pero luego, ante el crecimiento exponencial de la pandemia, comenzó a responsabilizar a China por el origen de la enfermedad.

Fuera del tema electoral, cuando Trump habla del “virus chino”, por lo que es criticado tanto por la ONU como por la oposición estadounidense, está dando una prueba de que la guerra comercial entre los dos países no ha terminado.

Sus diferencias no son sólo con Beijing, sino también con la OMS. A este organismo de la ONU, que Estados Unidos financia en su mayor parte, lo acusó de favorecer a China por sus recomendaciones para combatir el coronavirus, y amenazó con congelarle los fondos.

El director general de la OMS, el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus, le pidió a Trump que “no politice el virus”, en alusión a las críticas formuladas por el mandatario en contra de la OMS y del gobierno chino.

Trump, sin duda, está preocupado. Estados Unidos es hoy uno de los principales focos de esta pandemia. Pero, además, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que el mal causará la mayor crisis económica desde la “Gran Depresión” del 29 octubre de 1929.

El presidente estadounidense acuñó la frase “virus chino” y no dejó de repetirla cada vez que pudo. Lo hizo (y en ocasiones, todavía la repite) no solo por la Comunidad Europea y la OMS, sino también por la opinión pública estadounidense”.

“Esto hace que escale la tensión entre China y Estados Unidos. Pero Beijing no ha dejado de ayudar a Washington y a otros países, ya que ha mandado respiradores, barbijos y otros insumos críticos a través de Alibaba y otras empresas”, dijo Giusto en declaraciones a Télam.

La polémica sobre si se originó o no en el mercado de mariscos de Wuhan, una ciudad de 11 millones de habitantes, está lejos de concluir entre Estados Unidos y China.

De acuerdo a algunos informes de prensa, China es el único país capaz de satisfacer la creciente demanda mundial de barbijos y de otros elementos para luchar contra la enfermedad.

A pesar de las críticas de Trump, Beijing tampoco se ha quedado atrás a la hora de defenderse de las acusaciones de Washington.

El 12 de marzo, el vocero del ministerio de Relaciones Exteriores Chino, Zhao Lijian, afirmó: “Podría haber sido el ejército estadounidense quien trajo la epidemia a Wuhan“.

Pero, más allá de las polémicas que genera el tema, el enemigo real de Trump no parece ser China, sino lo que algunos analistas califican como una “pésima gestión” de gobierno para prevenir una pandemia que está golpeando al mundo y, especialmente, a Estados Unidos.

 

Fuente: NBC News/ Télam/ RT