En el vecino país, más de 60 granjas pusieron en práctica un proyecto para aliviar el impacto de la ganadería en el cambio climático.

Uruguay es un país que tiene como principal industria la alimenticia (5,8 % del PIB), seguida por la fabricación de madera y productos de madera, papel y productos del papel (2,3 % del PIB), y la industria química (1,5 % del PIB).

Los principales recursos económicos son la agricultura, la forestación y la ganadería. Los recursos minerales y energéticos son escasos. Se trata de un país prácticamente sin industria y con casi cuatro vacunos por habitante (alrededor de 12 millones de animales), el sector agropecuario es responsable del 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y el ganadero explica el 62% del total.

En este contexto, más de 60 granjas uruguayas pusieron en práctica un proyecto para aliviar el impacto de la ganadería en el cambio climático, a través de acciones tales como rotar el ganado a los efectos de que el pasto se mantenga alto, calendarizar la preñez de las vacas y mejorar la alimentación, entre otras.

Ganadería y medioambiente

Cecilia Jones, coordinadora de la Unidad Agropecuaria Sostenible y Cambio Climático del Ministerio de Ganadería (MGAP), sostuvo que gran parte de las emisiones son de metano, derivado de la digestión de las vacas, “que tiene un peso importante en el cambio climático”, por lo que Uruguay debe enfocarse en la ganadería para abordar seriamente el tema del calentamiento global.