La Cámara alta votará próximamente una modificación de la Ley de Contrato de Trabajo para extender los permisos por nacimiento y adopción.

Tras varios intentos frustrados a lo largo de los años y en medio de una pandemia que puso en evidencia la distribución desigual de las tareas de cuidado, el Senado se encamina a avanzar con la ampliación de licencias laborales por maternidad y paternidad, a través de un proyecto unificado que ya recibió dictamen y que llegaría próximamente al recinto.

La iniciativa, debatida en la Comisión de Trabajo y Previsión Social, fue el fruto de 26 propuestas de senadores de distintos bloques y modifica el artículo 177 de la Ley de Contrato de Trabajo (que data de 1974) extendiendo los días de licencia por nacimiento y adopción, y contemplando también los casos de partos prematuros y técnicas de reproducción asistida.

A pesar de algunas objeciones de Juntos por el Cambio, el oficialismo se dispone a avanzar en las próximas semanas con la media sanción en medio de una gran expectativa, ya que los proyectos presentados hasta el momento nunca avanzaron más allá del dictamen, frenados por el lobby empresarial.

Qué dice el proyecto

Hasta 50 días anteriores al parto y 50 días después, la embarazada tendrá prohibido trabajar (hoy el plazo es de 45 días en cada caso). Como en la actualidad, podrá optar por tomarse menos días antes de dar a luz (no menos de 30) y acumularlos para después. La licencia para el otro progenitor se amplía de dos a 10 días, para fomentar la crianza compartida.

Al momento de reincorporarse, la madre podrá continuar su trabajo en las mismas condiciones en que lo venía haciendo, o bien con una jornada reducida, de entre cuatro y seis horas diarias, durante los tres meses posteriores a su regreso. A partir del cuarto mes, volverá a su jornada habitual.

Otra opción es la de reincorporarse reduciendo a la mitad su jornada laboral, y por lo tanto también su salario, por no más de seis meses. O podrá rescindir el contrato, y en ese caso recibirá el equivalente al 25% de su remuneración por cada año de servicio. La última posibilidad es la de quedar en “situación de excedencia” por entre tres y seis meses, en los cuales no recibirá pago alguno pero sí se computarán a los efectos de la jubilación.

A partir del segundo hijo, tanto para nacimientos como para adopciones, la licencia de la madre se extenderá 30 días más por cada uno. Si el hijo nace con alguna discapacidad o enfermedad crónica, se sumará una licencia de seis meses para la madre y de uno para el padre. Y si el hijo nace sin vida, ambos progenitores tendrán igualmente derecho a la licencia post-parto.