El cuerpo  de uno de los custodios de la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner fue hallado  sin vida en la noche del jueves, en su domicilio de la localidad de Castelar, Buenos Aires.

Las primeras investigaciones aseguran que no se trataría de un crimen ni un accidente, sino de un suicidio, ya que, según allegados a la víctima,  ya que había manifestado su intención de quitarse la vida en otras oportunidades.

El hombre de 41 años, quien se desempeñaba como custodio de la actual vicepresidente del país,  era un subcomisario de la Policía Federal Argentina especializado en explosivos y, según el parte oficial sobre su muerte, “había puesto en manifiesto su intención de suicidarse en reiteradas ocasiones”, según publicó Infobae.