El 29 de marzo, al inicio de la cuarentena publicábamos una nota alertando sobre el incremento de los casos de violencia de género, exacerbados por las condiciones de encierro con los agresores que debían padecer las victimas (Ver nota).

Gabriela Granero, en Tunuyán, alertaba sobre esta situación y decía “si estás viviendo una situación de este tipo, llamá al 911 o al 144. También está disponible un numero local. El 2622-221132”. En Tupungato, el municipio también lanzaba su campaña el 7 de abril, e informaba por medio del Área de Género y Diversidad que tiene un teléfono activo las 24 horas (2622- 521059).

Pero, en la provincia, la problemática no sólo no mejoró, sino que empeoró a un punto tal que Cuerpo Auxiliar Interdisciplinario (CAI), la Dirección de la Mujer y Diversidad de la Suprema Corte y la Dirección de Género y Diversidad de la provincia informaron que los casos se duplicaron en los cien días que llevamos de cuarentena.

A todas luces, el estado no ha sabido o no ha podido contener una situación intolerable en cualquier comunidad civilizada.

La conclusión a la que arribaron estos organismos, es que esto se debe al confinamiento que dejó a muchas mujeres presas de su agresor y sin redes de familiares o amigos donde recurrir.

Vaya novedad.

El CAI duplicó el número de sus intervenciones durante la fase del aislamiento social y el pico máximo de los casos se registró en mayo con 1.188 abordajes, según declararon desde el organismo.

En total, las estadísticas muestran que se hicieron 2.080 intervenciones en toda la provincia por situaciones de violencia doméstica que se trabajaron desde la modalidad remota, semipresencial y presencial, según la gravedad de los hechos que plantearan las víctimas.

El peligro que reviste la convivencia con un agresor las 24 horas por la cuarentena obligatoria impulsó una organización del sistema judicial para prevenir que la escalada de violencia pasara a mayores.

La coordinadora provincial del CAI, Beatriz Naves, explicó “De las 2.742 intervenciones que tuvo el organismo -sumando el fuero penal juvenil y las determinaciones por capacidad- más de la mitad fueron por violencia doméstica“.

La primera que recibe la denuncia es la trabajadora social, quien se pone en contacto con la persona y elabora un informe. Si es necesario la ve otro profesional. ”, señaló la médica legista.

“Estamos hablando de intentos de estrangulamiento, de abusos sexuales, de lesiones, de problemáticas graves y en muchos casos de chicas que ya habían sufrido violencia con otra pareja y que volvieron a revivir este flagelo con otro compañero”, advirtió Stella Spezia, titular de la Dirección de la Mujer en el Poder Judicial, por su parte.

Podemos decir que muchos de los casos que atendimos se trataba de personas que ya venían padeciendo insultos y golpes, pero la dificultad de salir y de tener recursos económicos también hacía que creciera la violencia del agresor”, dijo.

Desde la Dirección de Género del Gobierno se observó un panorama similar, en cuanto a la influencia del aislamiento en la profundización de la violencia hacia las mujeres.

Su titular, Silvina Anfuso, explicó que se duplicaron las consultas por asesoramiento y patrocinio legal y el pedido de ayudas económicas, aunque la derivación a los refugios se mantuvo con respecto a años anteriores.

El año pasado registramos en total 200 solicitudes de asistencia y patrocinio letrado y sólo en la cuarentena ya tuvimos 200, a este ritmo, creemos que vamos a llegar a las 400 en diciembre“, detalló la funcionaria.

Además, precisó que, hasta el momento, se han producido 200 solicitudes de ayuda económica directa, sin tener en cuenta, aquella asistencia que se les da en los distintos municipios.

La cuarentena disminuyó las posibilidades de redes de apoyo para las mujeres. Y todos los servicios de asistencia tuvimos que redoblar la apuesta para llegar a ellas. Estamos incrementando la ayuda económica y las líneas de contacto para anticiparnos y hacer prevención“, destacó Anfuso.

Sin duda que las estadísticas ayudan a planificar. Pero lo cierto es que, si en cien días, el estado no sólo no logró atemperar esta problemática, sino que se duplicaron los problemas, entonces es evidente que no estarían ayudando demasiado.

A veces, los funcionarios tienen una visión de los problemas que las planillas de Excel no reflejan cabalmente. Algo no estaría funcionando como debiera ser, y habría que replanteárselo.

La sociedad sin duda agradece que se informe que está pasando. Pero estimaría más que se le explique cómo lo van a solucionar.

Dónde pedir ayuda

Acceder al sitio del Poder Judicial de Mendoza, a la pestaña Abordaje de Violencia Familiar, donde se encuentran todas las líneas y vías de comunicación.

  • En el Gobierno de Mendoza, a la Dirección de Género y Diversidad
  • Línea 144 para asesoramiento y asistencia todos los días en cualquier horario
  • 911 para una emergencia
  • Línea de WhatsApp 2612785085
  • Línea de teléfono de lunes a viernes de 9 a 13 (4242281)
  • Correo Electrónico dmgd@mendoza.gov.ar
  • Patrocinio Jurídico: patrociniogyd@mendoza.gov.ar

Por Redacción

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