Verónica Ibarra, de la comisión directiva de la Cámara Mendocina de Gimnasios y Afines, explicó que el mayor miedo que tenían los propietarios era un nuevo cierre: no lo íbamos a soportar económicamente, implicaba la quiebra para la mayoría“.

En el sector se habían manifestado contra la medida de cierre que analizaba la Casa de Gobierno, “no por una cuestión caprichosa, sino porque ningún comercio tiene los cuidados que tenemos nosotros“, según planteó Ibarra.

Me encantaría ver un negocio que trate a los clientes como nosotros: no tocan nada no higienizado, hay doble higiene de calzado, de manos, distancia, declaración jurada, turnos programados y los datos de cada socio para saber incluso el cruce de personas en caso de detectar un contagio“, dijo.

Ibarra enfatizó también que el panorama es desastroso y que esperan conocer los detalles del anuncio del gobernador, ya que no se informó en qué horarios se podrá trabajar. “Espero que sobrevivamos. No nos oponemos a cerrar porque no creamos que exista el virus, es porque hemos tomado cada medida necesaria“, añadió, en declaraciones a El Sol.

Con contenido de El Sol