El Presidente se reunió, virtualmente, con los gobernadores para definir los alcances de la extensión de la cuarentena. “Estoy orgulloso de los gobernadores con los que me toca gobernar” dijo.

Estuvo flanqueado por el Jefe de la Ciudad de Bs As, Horacio Rodríguez Larreta a su izquierda, y el Gobernador de la Provincia de Bs As, Axel Kicilloff a su derecha; y acompañado de los ministros de Salud, Ginés González García, de Interior, Wado de Pedro y el Secretario Gral. de la Presidencia, Julio Vitobello.

Todos los gobernadores participaron de la reunión, que se extendió por cuatro horas; en la que Alberto Fernández obtuvo el respaldo político de los gobernadores, y anunciará mañana la extensión de la cuarentena hasta el 10 de mayo. (Se prevé que el anuncio se haga a mediodía).

Se habló de todos los temas que preocupan al gabinete nacional, pero en especial los que inquietan a cada gobernador. El presidente agradeció a todos y cada uno su apoyo y aporte en el contexto de la crisis que atraviesa la Argentina, en tanto que les instó a trabajar juntos una vez más para coordinar acciones.

El tema que más tiempo llevó en las conversaciones fue el que más preocupa a Fernández: una disparada de la pandemia del coronavirus en el conurbano bonaerense, y que la situación producida en los geriátricos de la Ciudad se multiplique por todo el país. (Son las dos amenazas más peligrosas al logro que obtuvo hasta ahora de “aplanar la curva” con una positividad del 9,20%)

Los gobernadores explicaron, por turno alfabético, la situación de cada provincia; ante lo cual Fernández -que escuchó atentamente tomando notas-  transmitió su temor de «un posible escenario de contagios por focos, aunque no a un ritmo que pueda generar una explosión del sistema de salud«. «Van a aparecer muchos focos de infección, pero se pueden contener. Estos focos van a aumentar el número de casos, pero el verdadero problema es el conglomerado«, refiriéndose no solo al conurbano bonaerense, sino a los grandes centros urbanos provinciales.

Nueve infectólogos y epidemiólogos habían llegado hasta Olivos, previamente a la reunión para actualizar al presidente con datos científicos que confirmaron, según trascendió, que la curva de contagios avanza de manera moderada, y que el famoso “pico” se habría ralentizado por efecto del aislamiento dispuesto a partir del 20 de marzo.

Hasta ahora, dijo el presidente, se trató de un aislamiento “administrado”. En adelante, la etapa que viene es la de la focalización.

La duplicación de casos de circulación local del virus en abril y el aumento de contagios en el conurbano bonaerense, donde el aislamiento social obligatorio se encuentra desbordado, son los dos focos de alerta que preocupan a todos.

En números, las infecciones domésticas (669) están cerca de alcanzar a los casos importados del exterior (870) de acuerdo al último reporte oficial difundido esta mañana. El resto (1.408) son contagios de contactos estrechos de personas que viajaron fuera del país y contrajeron la enfermedad.

El Presidente, como lo hizo anteriormente, meditara los consejos y pedidos formulados por los gobernadores y anunciaría mañana, sábado; el alcance de la extensión del aislamiento social obligatorio.

Fuente: Redacción