Se definió ayer.

El Gobierno y los frigoríficos exportadores acordaron que se levantará la mitad del cepo a la carne: podrá haber embarques a cualquier país, pero sólo la mitad de lo que se vendió el año pasado, al menos durante junio y julio.

Se pretende flexibilizar aún más las restricciones a partir de agosto.

Durante la tarde de ayer, se decidió en una reunión que mantuvieron el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y representantes del consorcio ABC, que nuclea a los principales frigoríficos exportadores y ha sido en este tema el principal interlocutor del Gobierno.

En cifras, el cálculo de lo que estará habilitado partirá de considerar lo que se exportó el año pasado, 900.000 toneladas de carne. Sobre ese número se estimarán los volúmenes mensuales y se otorgará un permiso por la mitad.

También, se mantendrá la habilitación excepcional para los cuotas Hilton y 481 (para Europa) y los convenios con Estados Unidos y Colombia, según se dispuso en la resolución 75/21. Además de esos destinos, también se considerará como una cuota especial a las exportaciones a Israel, cuyos cortes kosher requieren un protocolo especial.

Por otro lado, las menudencias también quedarán exentas del nuevo cepo parcial, con lo cual sumando todas las referidas particularidades, el porcentaje que se habilitará oscilará alrededor del 60% respecto de lo exportado en 2020.

Para determinar esas cantidades, se aplicarán mecanismos autoregulatorios por parte de cada frigorífico, aunque todo se controlará por parte del Gobierno.