Tras la suspensión del conteo rápido, el Tribunal Supremo Electoral de Bolivia aseguró que el cómputo será “seguro, confiable y verificable”. El presidente del órgano, Salvador Romero, prometió un escrutinio “limpio y seguro”. El cambio, decidido a último momento, genera incertidumbre ya que los datos oficiales pueden demorar varios días
El órgano electoral boliviano defendió este domingo la fiabilidad del sistema de cómputo de votos para las elecciones generales de esta jornada, tras descartar el recuento provisional inicialmente previsto. El cómputo será “seguro, confiable y verificable”, subrayó el presidente del Tribunal Supremo Electoral de Bolivia, Salvador Romero, en el acto protocolario en La Paz previo al inicio de la votación.
La supresión del sistema de Difusión de Resultados Preliminares (DIREPRE), que fue anunciada anoche a pocas horas de la jornada electoral, pretende dar prioridad a la “certeza” del resultado sobre la “impaciencia” de conocer el recuento cuanto antes, advirtió en su discurso.
Romero explicó que las urnas se abrirán en público y las actas de votación se podrán fotografiar, por lo que reiteró que será un recuento “limpio”. Recalcó que estas son las elecciones más complejas de la historia democrática de Bolivia, tras anularse las de hace un año y haber tenido que retrasarlas dos veces por la pandemia de la covid-19.
Al acto asistieron misiones de observación internacional de Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y la Unión Europa, entre otras, que han manifestado su comprensión por la supresión del cómputo preliminar, al igual que la candidatura electoral de Comunidad Ciudadana.
En tanto, otras candidaturas como el Movimiento Al Socialismo y Creemos expresaron su rechazo a esta decisión.
En las elecciones de octubre del año pasado, el sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP), distinto al DIREPRE, fue cuestionado al permanecer casi un día sin emitir datos y reanudarse de repente con un resultado a favor del entonces presidente Evo Morales. Los comicios de 2019 fueron luego anulados entre denuncias de fraude a favor de Morales, que había sido declarado vencedor para un cuarto mandato consecutivo.
Morales siempre ha rechazado esas denuncias, que investiga aún la Fiscalía en Bolivia, y mantiene que se vio forzado a dejar el poder por un golpe de Estado en medio de presiones de militares y policías, entre otras, para negarle una nueva victoria electoral.
Su partido, el Movimiento Al Socialismo, que llega primero en las encuestas a estos nuevos comicios, cuestiona desde hace días la “transparencia” del conteo y ha anunciado que dispondrá de una propio.

os 5.134 recintos electorales dispuestos en todo el país empezaron a abrir a las 08.00 hora local (12.00 GMT) y funcionarán nueve horas ininterrumpidas hasta las 17.00 (21.00 GMT), cuando se prevé el cierre de los colegios.
A diferencia de otros comicios, en esta ocasión se abrieron más recintos electorales y se amplió una hora el tiempo de votación para evitar aglomeraciones por la pandemia de la covid-19, disponiendo además que la gente asista a sufragar en dos turnos, según la terminación de sus cédulas de identidad.
En total, 7.301.294 bolivianos han sido habilitados para votar en unas elecciones en las que concurren cinco candidaturas, entre ellas las del exministro Luis Arce, del Movimiento al Socialismo (MAS) de Evo Morales, y el expresidente Carlos Mesa, de la alianza Comunidad Ciudadana.
Arce y Mesa parten como favoritos en estos comicios, con posibilidades de disputar una segunda vuelta que tendría que realizarse en noviembre próximo si ninguno alcanza los porcentajes suficientes para adjudicarse el triunfo en primera.
También compiten por la silla presidencial el exlíder cívico Luis Fernando Camacho, el pastor presbiteriano Chi Hyun Chung y el minero Feliciano Mamani.

Fuente: Infobae