Hoy se supo que el Ministro Daniel Arroyo, trabaja en la idea de un ingreso universal, una renta base para aquellos que por la pandemia se quedaron sin poder desarrollar las actividades informales de las que vivían o se les achicó mucho la actividad económica.

El presidente Alberto Fernández ya había anticipado, este fin de semana, su decisión de implementarlo. “Yo no soy hipócrita. Hay que hacer algo porque hay 9 millones de argentinos que están al margen”, dijo luego de comentar que la demanda que tuvo el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), el bono de 10 mil pesos para quienes quedaron sin actividad por la pandemia, mostró la gravedad de la crisis.

El esquema apunta a cubrir a la población sin ingresos por dos vías: la renta universal para quienes estén inactivos y el programa Potenciar Trabajo, donde ya fueron unificados todos los planes sociales.

En  Casa Rosada no están pensando en algo por pocos meses, como es el IFE, sino en un esquema de ingresos que se sostenga por varios años.

La idea es que esta política de ingreso se complemente con el programa Potenciar Trabajo, que buscará reconvertir los planes sociales para darles una salida productiva.

Estas políticas de ingreso ante la pandemia están siendo empleadas por varios países europeos, como España y Francia. También en Estados Unidos, que implementó un subsidio de 1200 dólares.