El hombre sufrió un infarto por fumar durante 33 años. Demandó a British American Tabacco Argentina y un juez civil le dio la razón.

La tabacalera British American Tabacco Argentina fue condenada a indemnizar con $5 millones a un hombre que sufrió un infarto después de fumar durante 33 años.
El fallo del juez civil de primera instancia, Fernando Cesari, favoreció a Hugo Baldassare, de 54 años, ex profesor de educación física que comenzó a fumar en 1979, cuando tenía 13 años. A los 16, ya consumía más 35 cigarrillos por día.
Dejó de fumar después de un infarto de miocardio que sufrió el 6 de marzo de 2013, a los 46 años. Le colocaron dos stent pero quedó con una incapacidad permanente del 30% de su corazón. Según publica un medio nacional, además tuvo que dejar su emprendimiento de alquiler de máquinas de café a partir del esfuerzo físico que le significaba.
“No solo nos encontramos frente a una víctima que ha sufrido un daño indemnizable, sino a un dañador que reconoce expresamente que los productos que comercializa resultan nocivos para la salud de los usuarios”, sostuvo el juez Cesari en su resolución.
Baldassare fumaba cigarrillos Parisiennes, de Nobleza Picardo que luego fue comprada por British American Tabacco Argentina. En su demanda por daños y perjuicios sostuvo que cuando empezó a fumar las tabacaleras asociaban el consumo de cigarrillos a una “imagen moderna, agradable y saludable del género masculino” y que no advertían de su perjuicio a la salud ni de su adicción.
Recién lo hicieron en 1986 con la ley 23.344 que obliga a poner en los atados la leyenda: “El fumar es perjudicial para la salud”. Pero para entonces ya había caído en la adicción al cigarrillo. Así, entendió que British American Tabacco tuvo responsabilidad en su infarto y reclamó una indemnización de 8.980.200 pesos.
La tabacalera pidió que la demanda se rechace argumentando que la industria es lícita y regulada por el Estado; que fumar es una decisión libre y voluntaria; y que de cada persona conoce los riesgos para la salud que eso implica. También resaltó que se debía analizar la vida de Baldassare para determinar si otros motivos no fueron los que pudieron causar el infarto, además del cigarrillo.
En este sentido el magistrado citó a una perito médica oficial para que determine si el cigarrillo fue la razón del infarto de miocardio. La doctora Nora Gómez sostuvo que “más del 90% de todas las muertes por enfermedades de obstrucción pulmonar crónica son atribuibles al hábito de fumar”.
La perito determinó al cigarrillo como uno de los factores de riesgo para los infartos. Los otros son la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad, la edad, el estrés, la hipercolesterolemia y el sedentarismo.
La tabacalera planteó el argumento del sobrepreso de Baldassare pero el juez explicó que lo tiene en virtud del sedentarismo por el infarto. Además no se pudo determinar su estado antes del hecho.
En la resolución judicial, dictada en diciembre y que se conoció tras el regreso de la actividad judicial, el magistrado explicó que el caso se debía resolver bajo la ley 24.240 de Defensa del Consumidor que en su artículo 40 establece que “si el daño al consumidor resulta del vicio o defecto de la cosa o de la prestación del servicio, responderá el productor, el fabricante, el importador, el distribuidor, el proveedor, el vendedor y quien haya puesto su marca en la cosa o servicio”.
El juez fijó una indemnización de 685.976,80 pesos por incapacidad psicofísica, daño moral, gastos médicos y lucro cesante más los intereses desde que sufrió el infarto, lo que suma cerca de 2.500.000. Sin embargo, agregó una multa de 2.500.000 más por “la gravedad del hecho que pretende reprimirse y el importante lucro que deriva de la venta de tabaco”. El fallo fue apelado por British American Tabacco Argentina.

 

Fuente: Infobae