Sucedió anoche en Tunuyán.

Un hombre de 52 años terminó detenido en la noche del martes, tras ocurrir una insólita situación. De acuerdo a los datos policiales, cerca de las 23.30 de ayer, un vehículo Renault 9 se encontraba a la orilla de Ruta 92, en las cercanías de la conocida curva de Ruano, en Tunuyán. El automóvil se encontraba detenido sin estar encendido y haciendo cambio de luces, acompañado de algunos gritos de alguien solicitando ayuda. Fue en ese momento que al ver venir a un móvil policial, el conductor intensificó las señales para poder ser socorrido.

Lo que sucedió, según los datos policiales, es que este hombre se encontraba en total estado de ebriedad y acusaba balbuceando que se le había roto el auto cuando se dirigía a la casa de un amigo y necesitaba arreglarlo para continuar su marcha.  A esta situación ya complicada para el conductor, se le sumo que el vehículo no contaba con los papeles del seguro correspondiente y que el propio conductor tampoco tenía licencia de conducir.

Al momento del test de alcoholemia al sujeto en la comisaría 15, el resultado arrojó 1,83 gr/ls de alcohol en sangre, por lo que tomó intervención el ayudante Fiscal en turno, quien dispuso el traslado del hombre a sede de Alcaidía para su respectivo proceso penal. En cuanto al vehículo, personal de Tránsito Municipal  confeccionó el acta vial correspondiente, procediendo al secuestro del mismo.