Miles de israelíes se manifestaron hoy en Tel Aviv para exigirle al Gobierno más ayuda económica para afrontar la crisis económica ocasionada por las medidas impuestas para frenar pandemia del nuevo coronavirus, que hace varios días registra un ascenso en los contagios y ayer contabilizó cerca de 1.500 casos.

Más de 10.000 personas protestaron en la icónica plaza Rabin, en una manifestación organizada por múltiples colectivos de trabajadores, principalmente autónomos, pero también de varias industrias gravemente afectadas por la pandemia, como el turismo y el entretenimiento.

El negocio está colapsando, estamos en cuarentena hace cuatro meses y las subvenciones no llegan; la asistencia no está llegando al lugar correcto”, aseguran.

Con mascarilla y respetando la distancia social: miles de personas ...

Los israelies se manifestaron respetando la distancia, y usando barbijo

La protesta se da en medio de un clima político de tensión que lo tiene al primer ministro, Benjamín Netanyahu, como blanco de las críticas tanto por la mala gestión al salir del confinamiento y abrir la economía como por la crisis económica que generó la pandemia.

Los manifestantes se pronunciaron en contra del plan económico anunciado el jueves por Netanyahu, que, entre otras cosas, extiende los beneficios especiales de desempleo hasta junio del 2021 y prevé aportes a pequeños y medianos negocios, y reclamaron más ayudas económicas.

Asimismo, reclamaron que el Gobierno implemente un plan económico para trabajadores autónomos, los trabajadores independientes y asalariados, que se vieron gravemente afectados por la crisis.

Con la plaza central y varias calles aledañas desbordadas de personas, cientos de policías garantizaron la seguridad durante la protesta y supervisaron que los manifestantes cumpliesen las normas de distanciamiento social, incluyendo el uso de mascarillas, según la agencia de noticias EFE.

Actualmente, Israel atraviesa una segunda oleada de casos de la covid-19, luego de que el Gobierno implementara el mayo un proceso de desconfinamiento, que, si bien disminuyó la cifra de desempleo, fue lo que ocasionó un nuevo repunte de contagios.

Israel registra hace varios días más de mil casos y eleva a 37.464 el total de infectados por la pandemia, mientras que suma 354 muertes.

Esta semana, tras las nuevas medidas empleadas para mitigar la propagación del virus, la tasa de desempleo superó el 20% (alrededor de 850.000 trabajadores).

Por ese motivo, el Gobierno israelí decidió ayer cerrar múltiples barrios en ciudades del país en un intento por frenar el rebrote, que ayer rompió un nuevo récord, con cerca de 1.500 contagios, lo que llevó al primer ministro, Benjamín Netanyahu a admitir que, confiado en los pocos casos de la primera oleada de la pandemia, abrió “demasiado rápido” la economía.