Las ciudades pampeanas de Santa Rosa, Toay y Macachín, volverán desde este miércoles a la fase 1 de aislamiento estricto ante el aumento de casos de coronavirus, focalizado en controlar el brote que se generó en Catriló y se diseminó a otras localidades, según publicó el Gobierno provincial en el Boletín Oficial.

En consecuencia, a partir de mañana, quedará prohibida la libre circulación por fuera de esas localidades, así como también las actividades económicas, artísticas y sociales.

Estarán exceptuados el personal considerado esencial perteneciente a fuerzas de seguridad, armadas, actividad migratoria, Servicio Meteorológico Nacional, bomberos y controladores del tráfico aéreo.

También autoridades de los gobiernos nacional, provincial y municipal, personal de salud, las que deban atender el servicio de Justicia y los que atiendan a personas con discapacidad, entre otras excepciones.

La Pampa registró ayer 9 contagios de coronavirus, lo que totaliza 59 desde el inicio de la pandemia, luego de haber estado durante tres meses con tan sólo cinco contagios.