Abrió una causa judicial en la que menciona a Cristina Kirchner y quiere saber sobre unas 96 personas y empresas ligadas al blanqueo.

La Justicia de Panamá abrió una investigación por lavado de dinero por las operaciones financieras por las que fue condenado Lázaro Báez y envió un exhorto internacional a la Justicia argentina para que le informe sobre 96 personas y empresas relacionadas con esas operaciones, incluido Cristóbal López.

El pedido consta de una lista de información que incluye a Báez y sus hijos, como también a otros condenados en el reciente juicio como Jorge Chueco, Fabián Rossi o el arrepentido Leonardo Fariña.

Y por otro lado, al empresario kirchnerista: Cristóbal López, cercano a la familia Kirchner, dueño de medios y que es actualmente investigado en Argentina por su empresa Oil Combustibles, de acuerdo a la información que se difundió en la noche de este martes en el programa de Luis Majul, en la señal de noticias LN+.

El exhorto fue recibido y tramitado por la jueza federal María Servini, que le envió a su par Sebastián Casanello el cuestionario preparado por la Procuración de Justicia de Panamá.

El juez, que tuvo el trámite de la causa por la Ruta del Dinero K, habría respondido este miércoles la requisitoria de su colega y será ella quién deberá enviar la información hacia Panamá.

La investigación por lavado de dinero en Panamá está cargo de la Fiscalía contra la Delincuencia Organizada de aquel país. Intenta dilucidar el entramado de transacciones bancarias de origen ilícito y los nombres detrás de sociedades creadas por un estudio de abogados que actuaba como filial de la extinta firma Mossack Fonseca, famosa por crear compañías offshore y que entró en decadencia ante la investigación realizada desde la Argentina.

La red de empresas involucradas en la causa de la Ruta de Dinero K tuvieron base en tierra panameña y contactos con estructuras similares en Nevada y Delaware, en Estados Unidos. También se requirió información sobre operadores financieros de origen argentino radicados en Suiza.

 

Fuente: La Nación