Busca que supermercados restrinjan la “participación dominante” de marcas en productos básicos.
El Gobierno dispuso la aplicación de la ley de góndolas. Así, bajo la norma, los productos de menor precio deberán estar en el sector medio de la góndola y en la primera página del sitio web donde se muestren los productos. La nueva legislación plantea que el límite para el pago a proveedores será de noventa días.

La ley se aplicará en locales de más de 800 metros cuadrados, por lo que se incluye a todos los supermercados. Entre otras cosas, se prohíbe que una misma marca acapare más del 30% del espacio dispuesto para un tipo de productos y se obliga a incluir un mínimo de espacio de venta para productos regionales.
Por otro lado, los supermercados no podrán exigir aportes o adelantos financieros a los proveedores ni imponerlas la entrega de mercadería gratuita o por debajo del costo de provisión como condición para exhibir los productos.
Entre las categorías alcanzadas se encuentran lácteos y alimentos refrigerados; alimentos congelados; frutas y verduras; productos de almacén; bebidas; perfumería; limpieza y alimentos y accesorios para mascotas.

La norma establece límites a la concentración de espacios de exhibición dentro de los supermercados y también regula las condiciones comerciales entre clientes y proveedores. En el Gobierno consideran que fomenta la competencia y que ayudará a bajar los precios, en el sector privado afirman que tendrá el efecto contrario.
Entre sus puntos fundamentales, la ley establece que los productos de una misma firma no pueden ocupar más del 30% de la góndola y que deberá haber al menos cinco marcas distintas de cada artículo.