La dirigente de la agrupación Tupac Amaru continuará cumpliendo la condena de 13 años por otra causa.

Durante la tarde de este viernes se conoció que la Justicia jujeña ordenó la liberación de Milagro Sala en el proceso que investiga la llamada “Megacausa”, por presuntos desvíos de fondos públicos para la construcción de viviendas en la provincia.

Sin embargo, la dirigente de la agrupación Tupac Amaru continuará cumpliendo la condena de 13 años en su domicilio por otra causa. Se trata de la conocida como “Pibes Villeros”, dictada el año pasado.

La resolución emitida este 16 de octubre por el juez de Control en lo Penal y Económico Rodolfo Fernández incluye también a otras dos imputadas, Gladis Díaz y Mirta Aizama, que junto a Sala cumplían con la prisión preventiva desde abril de 2016.

Aunque las tres deberán prestar “caución juratoria, fijar y mantener domicilio, y permanecer a disposición del Juzgado en lo Penal Económico y Delitos contra la Administración Pública y concurrir a todas las citaciones que se le formulen”, fue especificado.

Así la causa caratulada mediáticamente como “Pibes villeros” es la que tiene a Sala con detención domiciliaria en su casa del barrio Cuyaya, acusada de comandar una “asociación ilícita, extorsión y fraude a la administración pública por la malversación de 29 millones de pesos en el programa Mejor vivir 2, por el que se recibieron fondos, pero no se concretaron las obras”.