En coincidencia con el Día de Nuestra Señora de las Nieves, la festividad conmemora al aventurero y a las personas  perdidas en la montaña.

El Día del Montañés fue establecido en la tercera Reunión Nacional de Andinismo, llevada a cabo en San Juan en 1965, y en la cual se designó a Nuestra Señora de Las Nieves “Patrona de los Montañeses”.

Desde entonces, cada año, el Ejército Argentino, en las unidades de montaña diseminadas a lo largo de la Cordillera de los Andes, lo celebra con distinciones al personal militar por las diversas actividades profesionales y deportivas que llevan adelante.

Este año, la principal celebración en nuestra provincia se desarrollará en Las Leñas. Los responsables del centro de esquí, uno de los más importantes del país, invitan especialmente a participar en las actividades a mendocinos y turistas que se encuentran en el valle.

“Se trata de la fiesta más característica de la montaña. Los esperamos a todos para celebrar junto a los empleados del valle la temporada de nieve recibida y por la montaña que tantas satisfacciones da”, señalan desde Las Leñas.

El Ejército Argentino posee tres brigadas de montaña, la Vta con elementos desplegados en las provincias de Jujuy, La Rioja y Salta, la VIta en Neuquén y la VIIIva con responsabilidad en las provincias de Mendoza y San Juan. Las mismas poseen personal y materiales especialmente aptos para desempeñar sus funciones en el riguroso y particular terreno montañoso.

Las tropas de montaña en el Ejército Argentino
El terreno montañoso es, desde el punto de vista militar, un factor determinante, en razón que, por sus características (desniveles, formas abruptas, gran compartimentación, dificultad para las comunicaciones y particularidades del clima), impone a las operaciones un ritmo y modalidad de ejecución particular, obligando el empleo de elementos especialmente equipados, organizados e instruidos para la supervivencia y el combate dentro del ambiente geográfico particular de montaña.

El período invernal impondrá exigencias aún mayores para el desarrollo de las operaciones, limitando el empleo del personal y material, debido a las inclemencias climáticas. En este sentido cobra una especial importancia disponer de un adecuado equipamiento, individual y específico para la vida, el movimiento y el combate invernal.