En una nueva decisión incomprensible de la justicia argentina, le otrogaron la prisión domiciliaria a Sebastián Romero, el militante de izquierda que disparó contra la policía en 2017 utilizandoun mortero casero, y que luego se mantuvo prófugo de la justicia hasta mayo de este año.

El juez federal Sebastián Casanello concedió esta tarde la prisión domiciliaria de Romero, el militante del Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (PTSU) que fue fotografiado en diciembre de 2017 en la Plaza de los Dos Congresos disparando un mortero casero contra la policía en una marcha organizada contra la reforma previsional impulsada por el gobierno de Mauricio Macri.

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Romero estuvo prófugo de la justicia hasta que en mayo pasado fue hallado en la ciudad uruguaya del Chuy, cerca de la frontera con Brasil. En junio, en plena pandemia por coronavirus, fue extraditado a la Argentina y desde entonces estaba detenido con prisión preventiva que le había dictado el juez Rodolfo Canicoba Corral y confirmado la Sala II de la Cámara Federal porteña.

El juez Casanello -que subroga el juzgado 12- le concedió la prisión domiciliaria que Romero cumplirá en la casa de un amigo y será monitoreado mediante un dispositvo de tobillera electrónica que provee el ministerio de Justicia de la Nación. La fiscal del caso, Alejandra Mángano, dictaminó a favor de la prisión domiciliaria a partir del pedido de morigeración de la prisión preventiva que hizo la defensa de Romero.

Romero está detenido desde que fue extraditado de Uruguay en dependencias de la Policía Federal Argentina en la calle Madariaga, en Villa Lugano. Y de ahora en más cumplirá su detención en la casa de un amigo de la infancia que vive en un departamento alquilado. El amigo de Romero-según estableció el juez Casanello- deberá asumir obligaciones por escrito como garante de la prisión domiciliaria.

Romero fue procesado por los delitos de intimidación pública, daños y resistencia a la autoridad. Y la Cámara Federal le había negado la excarcelación por la posibilidad de que volviera a fugarse.

De todos modos, desde el despacho de Casanello explican que esto no implica la liberación de Romero, sino que seguirá detenido, pero en la casa de un amigo y con tobillera electrónica.