El panorama de la economía cambia en el país.

Desde la Casa Rosada reconocieron que la meta inflacionaria, prevista del 29% para este año, será prácticamente imposible de cumplir. Ya lo habían anticipado las consultoras privadas.

Solo en los primeros cuatros meses del año, según admitieron fuentes oficiales, ya está tres por ciento por arriba de lo que proyectaron desde el Palacio de Hacienda. El pasado jueves se desde el INDEC dieron a conocer los números de la inflación, para nada alentadores.

El último mes hubo un incremento de precios de 4,1 por ciento, lo que marcó un aumento de 17,6% en el primer cuatrimestre del año se coló en el viaje presidencial.

Otra de las justificaciones está atada al comportamiento social y de los formadores de precios. Un discurso calcado al que solía expresar el expresidente cuando la inflación escaló en los últimos dos años de su administración.

Un mensaje que el presidente también asumió como propio. “Se va a desacelerar en lentamente”, dijo el jefe del Estado en los últimos días, que buscó blindar durante esta semana a su ministro de Economía después de la crisis que se desató con el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo.

Por otro lado, entre las razones que explican los números de la inflación, cerca de Martín Guzmán hacen una división entre las “causas previstas y las imprevistas”. En el Palacio de Hacienda aceptaron como una situación molesta, pero necesaria la necesidad de concentrar buena parte de la depreciación cambiaria prevista para el año en los primeros meses.