Sin demasiadas respuestas por parte de algunos proveedores mayoritarios de este servicio en el departamento, las críticas aumentan cada vez más en redes sociales por parte de los usuarios. Internet anda muy mal en Tunuyán, sea cual sea la empresa proveedora y lo sufren a diario los que necesitan este casi esencial servicio, ya sea para trabajar, estudiar o para entretenimiento.  Los principales fundamentos de este problema es la alta conectividad  en simultáneo de los usiarios.

«Esto es como una manguera que da una determinada cantidad de agua y de repente todos queremos sacar un 40 o 50% más de agua de lo habitualmente sacamos», dice con esta analogía Jesús Gil, proveedor de internet por vínculo radioeléctrico (comúnmente denominado por aire), para explicar lo que sucede en determinados casos con este servicio a nivel general. «Sin dudas, lamentablemente este aislamiento social ha sacado a la luz muchos problemas que hay en el tema de conectividad. En nuestro caso, nuestra proveedora no nos ha podido dar más capacidad y hemos estado muy acotados en capacidad para poder trasladar eso al cliente. Por otra parte, indirectamente, por el consumo debido a esta pandemia se incrementó entre un 40 y un 50% lo que el usuario final consumía en relación a antes de esta pandemia. Esto se debe a que hay chicos conectados estudiando en casa, utilizando conexiones virtuales y otros también están trabajando desde casa, sumado al  consumo de entretenimiento, de video, que es lo que más hace crecer  el consumo de internet», apunta el técnico.

«También  la capacidad del equipamiento se vio saturada y , desde un principio, esto se vio sobre todo a partir de las 3 o 4 de la tarde que es cuando todos estábamos confinados en nuestros domicilios y sigue ocurriendo en otros horarios.», enfatizó.

Por otra parte, Patricio Civit, vecino de Tunuyán y entendido en el tema plantea que «la intermitencia del servicio es muy mala. Hay días en que funciona muy bien y hay días en que no se puede trabajar y esto nos obliga a tener un plan B, que es recurrir a los datos del celular. Acá sin dudas hay un problema de índole técnico, de exceso de consumo y, obviamente, la empresa (en referencia a la firma que provee el servicio mediante fibra óptica en Tunuyán) no está en condiciones de satisfacer la demanda  que se está produciendo.  En mi caso, yo tengo un ancho de banda de 20 Mb, es un porcentaje altísimo para una conexión domiciliaria, sin embargo el servicio es tan inestable que la mayoría de las veces es obsoleta».

Lo cierto es que las quejas en las redes sociales aumentan día a día y el tema se ve caldeado los posteos acusando siempre el mal servicio que algunos proveedores prestan a sus ya ofuscados usuarios. A esto se suma también la poca respuesta dada por las escasas vías de comunicación para reclamos y la, muchas veces, nula solución del problema.