La cuarentena nos afecta a todos. Sin embargo, pareciera que hay algunos a los que no les afecta tanto.

De hecho, muchas voces –en todo el país- reclaman a gritos al titular del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, mayor firmeza, mayor decisión, mayor liderazgo. En definitiva, que ordene la apertura de los bancos y de las entidades extra bancarías como los famosos Rapipago y Pago fácil (Recordemos que sólo pueden funcionar los que son anexo de actividad permitida).

Pero Palazzo no quiere.

Y la verdad, no le estaría resultando fácil a Pesce el trato con el líder del gremio bancario (Sergio Palazzo) que –a la sazón- tiene más poder que el mismísimo ministro de economía y el presidente del BCRA juntos. En todo el mundo, las entidades bancarias fueron declaradas “esenciales” desde el comienzo mismo de las medidas que cada país adopto ante la pandemia, porque no se puede paralizar la economía por completo.  Y esto, por varias razones. Entre las principales, además de la caída fenomenal del movimiento económico, resalta que Argentina no es un país “bancarizado”, es decir que no opera mayoritariamente por vía digital. Nuestro país es uno de los que más dinero en efectivo mueve en el mundo.

Los bancos están entre las entidades que más protecciones personales podrían disponer para sus empleados de caja, por recursos y por la disposición edilicia y ergonómica de los edificios bancarios, garantizando así la salud de los mismos. Sus trabajadores están tras un panel, la gente se mantiene lejos, se entra de a una persona, etc. ; haya o no pandemia.

No hay más que comparar con los cajeros de supermercados (que si son “servicios esenciales”), donde la exposición ante la gente del empleado es infinitamente mayor. Pero ocurre que el gobierno nacional quedo escaldado despues del papelón de Vanoli y Pesce, ordenando el pago de los jubilados, todos a la vez, de hace algunos dias.

Pero no de todo tiene la culpa Pesce. Hay algún otro, porque “de todo hay en la viña del Señor”.

Hubieron otros papelones: Arroyo, Rodriguez La rreta, Gonzalez Garcia, etc. los mas conocidos. Y los otros que, por no hacer resultan mas notorios: Funcionarios nacionales, miembros del poder judicial, legisladores nacionales y provinciales (de todas) por ejemplo, que lejos de mostrar algún tipo de solidaridad o empatía con los más perjudicados en esta crisis (nosotros, el pueblo); prefieren seguir cobrando íntegramente sus salarios astronómicos, mientras nosotros nos debatimos entre comer, o pagar impuestos. Incluso, si encontrásemos donde.

Lo de los salarios esta fuera de discusión, está claro. Pero, en esto de decir la verdad, hay que decir que Suárez aquí, en Mendoza; hizo punta recortándoselos a todo el gabinete. Aunque no muchos siguieron el ejemplo.

Y todavía queda más, por si fuera poco.

Increíblemente, numerosas reparticiones del estado nacional, provincial y municipal, nos recuerdan los vencimientos. Como si no fuera bastante estrés lo que, nosotros, el pueblo; tenemos que vivir.

A ver si queda claro. ¡El estado, que nosotros pagamos, quiere que paguemos los impuestos!

Nótese que a ningún iluminado se le ocurrió presentar alguna moción para reducir –no digamos eliminar- el pago de impuestos. (No se les ocurrió lo de los sueldos…).

Ahora, la pregunta es, los impuestos ¿hay que pagarlos? Suponemos que sí, si nos llamamos civilizados.

Pero, ya que no se reducen, ni se prorrogan lo suficiente, ni se congelan, ni nada; por lo menos tendrían que solucionarnos dónde pagarlos.

Una más al pasar: el agua aumenta de nuevo.

Un decreto provincial de enero de este año, implica un incremento del 100% en el servicio de agua. Establece el mismo, distintas etapas, desde la publicación un incremento del 60% y luego dos sucesivos; el segundo a los 60 días, el 15 de marzo, del 20%; y el tercero desde el 15 de mayo con el otro 20%.

En una palabra, más aumento. Y si, ya lo sabíamos, dirá alguno. Pero, según se ve la cosa, tendrían que haberlo anulado o por lo menos suspendido.

Terminando

Nadie discute las medidas tomadas por Fernández en la Nación, ni por Suárez en Mendoza, ni por nuestros intendentes. Al contrario, todos las apoyamos, y seguiremos apoyando. Después de todo, los hechos demuestran que, gracias a estas medidas, estamos entre los países que mejor vienen llevando la crisis. Pero, eso no quiere decir que no veamos los errores.

Y como pueblo que somos, queremos que los corrijan.

 

Fuente: Redacción