El ex púgil profesional de Tunuyán trabaja en un emprendimiento familiar.

Alejado de los cuadriláteros debido a la pandemia de coronavirus que le obligó a cerrar su gimnasio, el boxeador oriundo de Tunuyán, Pablo Estrella, por estos días trabaja en una panadería familiar.

“Soy una persona que no puedo vivir sin el boxeo, es algo muy complicado no poder volver a mi gimnasio y estar en contacto con mis alumnos y rodeado de las bolsas y los guantes”, confesó el propio Pablo Estrella.

Además dijo: “Por momentos cuelgo la bolsa en el comedor de casa y hago mus rutinas de entrenamiento y así suelo pasar mis tardes cuando no estoy ocupado en otra labor de casa”.

“A modo de seguir teniendo ingresos decidimos comenzar a trabajar en este emprendimiento familiar que es la panadería”.

Pablo Estrella no es el único del boxeo que se tuvo que reinventar en esta cuarentena por la pandemia, algo similar le sucedió a Pablo Chacón, que es su departamento de Las Heras, trabaja en su negocio familiar donde vende alimento para perros y su propia marca de aceite de cocina denominado el “Relámpago” en honor a su apodo cuando era boxeador profesional.