Desde Casa Rosada no quieren que los aumentos estén por encima de la inflación del 29%.
El Gobierno pretende que este año las paritarias tengan un techo del 30% y sin cláusula gatillo, con el fin de que los salarios estén en línea con la inflación del 29% que proyecta Economía. Sólo contemplan que a lo sumo los salarios superen en 1 o 2 puntos la suba de los precios.
También afirmaron que las ayudas oficiales estarán limitadas a los sectores afectados por la pandemia y ratificaron que no habrá bonos masivos de $ 10.000 (IFE) ni programa ATP ( pago de una parte de los salarios del sector privado).
Según los datos aportados por el Ministerio de Trabajo, los salarios reales de los trabajadores privados que mantuvieron sus puestos de trabajo se redujeron en 12 meses un 2,3% y acumularon una caída del 13% respecto de octubre de 2017. Y en el sector público, la pérdida salarial es superior.
Luego de los acuerdos por los precios de la carne vacuna y el maíz, el Gobierno apunta ahora a las cadenas del trigo y el girasol. Es que los precios de los alimentos son los que más inciden en la medición de inflación y en los valores de las canastas básicas de indigencia y pobreza.
Al respecto, el ministro de Economía, Martín Guzmán, dijo durante la reunión del Gabinete Económico del miércoles pasado que el “pilar central para atacar la problemática inflacionaria es el esquema integral de política macroeconómica, que incluye a la política fiscal, la monetaria y la cambiaria, para hacer realidad los objetivos definidos en la ley de Presupuesto 2021”.
Pese a que Economía proyectó que la inflación no superaría el 29%, las estimaciones privadas son muy superiores: en el REM (Relevamiento de Expectativas del Mercado) proyectaron que la inflación minorista para diciembre de 2021 se ubicará en 49,8%. Como inicio la de enero podría ser del 4%.