En el reinicio de actividades de cafés, bares y restaurantes, las entradas no son las mejores en el rubro de la gastronomía en la provincia. Los propietarios afirman que es por los estrictos controles.

Luego de 70 días sin actividad, los bares y restaurantes de Mendoza volvieron a funcionar bajo un ajustado protocolo y aseguran que  no logran cubrir sus costos básicos ya que sus propietarios plantean que  están trabajando muy por debajo de lo esperado: al 25% de lo habitual.

El horario de 7 a 23 horas y las medidas de terminación de DNI, distanciamiento de mesas para funcionar a la mitad de su capacidad física en los locales, son algunas de las disposiciones que plantea el protocolo provincial desde la semana pasada para la reapertura del sector gastronómico en Mendoza.

En una situación previsible en tiempos de pandemia, bares, cafés y restaurantes mendocinos aseguran no vender lo que vendían antes de la cuarentena, a tal punto de registrar ingresos promedio del 25% a lo acostumbrado.

De acuerdo a un informe de Los Andes, en lugares del Gran Mendoza esta es la situación y el Valle de Uco no escapa a esta realidad. Aquí, los bares y cafés han registrado una evidente y  marcada merma en sus ventas y en el caso de los locales que ofrecen minutas, el fuerte de ventas en estos momentos es el delivery y  el «pase y lleve». Estas modalidades están, en cierta medida, «salvando» a muchos de una situación peor.

En declaraciones al citado diario mendocino,  Fernando Barbera, presidente de la Asociación Empresaria, Hotelero, Gastronómica y Afines de Mendoza (Aehga), apuntó que los primeros días «fueron flojos  y en los subsiguientes se trabajó en el orden de 25%» La gente tiene el deseo de volver adonde la ha pasado bien, es una alegría volver a abrir las puertas, pero con la mitad de las mesas y las restricciones que exige el protocolo es difícil cubrir los costos. Un restaurante que facturaba un millón de pesos al mes ahora tendrá una pérdida cercana a los 300 mil pesos mensuales; si quitan las ATP -que nos ayudaban a pagar los sueldos del personal-, la cifra será insostenible y cerca del 50% de los restaurantes en la provincia pueden cerrar definitivamente sus puertas”,.

Asimismo, apuntó: «Los gastos fijos siguen siendo los mismos: la iluminación, la calefacción, las horas de cocina, el servicio, y las cargas impositivas, entre otras.   Los locales que reabren deben funcionar a un 50% de su capacidad real, hay que hacer reservas previas, en las mesas no puede haber más de seis comensales y deben cerrar a más tardar a medianoche».

Lo cierto, es que el sector gastronómico espera mejorar las ventas para las próximas semanas  para poder sostener  su estructura económica.

«Tuvimos que implementar el sistema de delivery durante la cuarentena, algo que no habíamos hecho antes», dice Milciades Figueroa,, empleado de Café Colón, uno de los cafés tunuyaninos más añejos. «Esperamos levantar, porque es la única forma de mantener esto», concluyó.

Enrique Radosavac, propietario de café Jamaica, otro de los locales más antiguos de Tunuyán, apuntó: En 47 años que llevo en el rubro nunca nos tocó paar una situación así. Estamos retomando el trabajo y yo tengo la esperanza de que todo va volver a funcionar como funcionaba antes. Ciudándonos entre todos, yo creo que vamos a volver a la normalidad».

«Fue muy difícil no trabajar durante la cuarentena», dice Facundo Heredia, empleado de Código Bar, quien agregó: «estabilizamos un poco con el delivery . Ahora, esta viniendo gente a desayunar y a merendar. Y en la noche hay reservas para cenar y también está viniendo gente. El movimiento no es el mismo, pero se extrañaba atender gente. Esperemos volver a la normalidad».

Sebastián Araya, empleado de bar Reparo, plantea que «todo es de  a poco. Vamos viendo cómo va el tema de la pandemia y de ahí en más veremos si podemos volver a trabajar normalmente. La mayor parte de la clientela extrañaba volver a sentarse a tomar un café o a cenar con amigos o compañeros de trabajo. Así que, de a poco, se va restableciendo y esperemos pronto volver a trabajar como siempre».