Una medida que incluye a médicos veterinarios en lugares del departamento donde se atienden mascotas, como peluquerías caninas, entre otras, ha generado una serie de conflictos entre la medida apoyada por la comuna, que ya está en vigencia, y los propietarios de algunos comercios del rubro.

“Conforme al nuevo concepto de considerar al animal como sujeto de derechos humanos, por lo que resulta necesario establecer los requisitos que deben cumplir negocios relacionados con el mismo, a fin de su correcto desarrollo…”, comienza en su justificación la ordenanza del HCD del Tupungato que fue aprobada días atrás y que ha traído controversia en ese departamento.

En este sentido, en su artículo 1 la ordenanza establece: “Los establecimientos donde se ejerza la medicina veterinaria, que reciba o se haga  un manejo de animales domésticos para cualquier tipo de acciones, como veterinarias, consultorios, clínicas, sanatorios, hospitales, laboratorios, etc, como también aquellos que expendan zooterápicos o productos para uso de la medicina veterinaria, deberán contar con un Médico Veterinario y cumplir con los requisitos para su habilitación según la ordenanza 30/2018”.

Pablo Lombardich, director de Fiscalización y Control del municipio de Tupungato dio su palabra al respecto en el programa AMM de Canal 8.  “Esta ordenanza surge de un lineamiento que viene de la decisión de ser congruentes y proactivos con la tenencia responsable y el bienestar animal. Recordemos que esta acciones comenzaron en la primer gestión (de Soto), con la famosa y, en su momento, controversial decisión de la prohibición de la pirotecnia  En este sentido, también tuvimos acciones con el tema de mascotas”, apuntó y prosiguió: “el programa de esterilizaciones, convenios con veterinarias para que las esterilizaciones sean gratuitas, charlas en los niveles iníciales de educación, la inédita campaña de vacunación puerta a puerta son algunas de ellas. Entonces, todas esta acciones, todo el trabajo en conjunto con las sociedades protectoras de animales y demás, necesitaban tener un marco legal y de regulación. Además, avanzar sobre lo que es el bienestar animal y poner a los veterinarios como responsables de la salud de las mascotas en la comunidad”.

“Esta ordenanza toca varios puntos, pero siempre pone la responsabilidad de la salud de las mascotas en los veterinarios, obviamente, dependiendo del lugar donde se desarrolle la actividad en cuestión, serán los requisitos. Algunos de estos puntos han generado ciertas dudas. Por ejemplo, los Pet Shop, aquellos lugares donde se vende alimento balanceado, accesorios de mascotas y demás, seguirán funcionando tal cual lo vienen haciendo, porque no tienen un manejo de mascotas. Lo que si se restringe en estos lugares es la venta de zooterápicos, como vacunas etcétera. Por otro lado, tenemos las peluquerías de mascotas. Y ahí sí, es importante destacar, que no todas las mascotas que llegan a una peluquería están en buen estado de salud. Y el peluquero puede estar capacitado para manejar la estética de una mascota pero no estar capacitado para manejar la salud de esa mascota. Por eso, es necesario que la salud de esa mascota esté bajo la supervisión de un médico veterinario”, explicó el funcionario.

Por su parte, también entrevistada por el programa AMM, Florencia Campos, propietaria de una peluquería canina de Tupungato, apuntó:  “La confusión ha venido a raíz de que a nosotros (propietarios de veterinarias y afines al rubro), nunca nos comunicaron de nada. Directamente, la ordenanza salió y nosotros nos enteramos de que la ordenanza ya estaba lista. Nunca nos pidieron opinión. Creo que somos un pueblo chico y deberíamos estar más comunicados”, dice Florencia Campos, propietaria de una peluquería canina, quien dice verse afectada por esta medida.

“Tener un regente veterinario en una peluquería canina, por ejemplo, donde hay días en que tenemos dos perros y otros días que tenemos 10 perros. Es obvio que no podemos afrontar el gasto de un regente veterinario porque, en mi caso,  no me dan los números, es una locura. En estos momentos somos entre 20 y 25 familias las que nos dedicamos al rubro, entre veterinarias, peluquerías caninas, consultorios, criaderos, albergues y tiendas de mascotas, y nos vemos afectados con esta medida. A nosotros nunca nos dijeron si nos parecía bien o no o llegar a un acuerdo para llevarnos tranquilidad. Creo que dejaron que explotara la bomba y ver después qé pasa”, apuntó la vecina tupungatina y remató: “El proyecto es absurdo. Es totalmente inviable y de imposible realización, porque si se ve punto por punto los ítem que piden, están mezclando los dos grandes rubros,  ya que los que trabajamos en relación,  no tenemos nada que ver con los médicos veterinarios. Se equivocan en exigir para todos el mismo tipo de requisitos. Va en contra de tener una permanente actividad para nosotros”, culminó Florencia.