Una banda integrada por cuatro sujetos armados ingresó a una finca de Luján ayer y se llevó más de tres millones de pesos en efectivo entre moneda nacional y dólares después de asaltar a cinco víctimas, entre ellas, el dueño del lugar y un hombre encargado de la seguridad.

El violento robo se produjo minutos antes de las 11 en la finca Santacroce, una firma muy importante del rubro que incluso ha sido visitada por funcionarios nacionales. Las víctimas fueron Edgardo Paiva de 58 años y sus familiares Cristian Paiva de 35, y Alejo Paiva de 22 años, a quienes les sustrajeron los bienes mencionados en el interior de un predio muy grande: tiene más de 2.000 hectáreas. Los Paiva y un guardia de seguridad llamado Juan Vargas de 42 años también sufrieron lesiones.

Después de los momentos de tensión, las víctimas fueron las que comentaron a las pesquisas policiales y judiciales cómo se produjo el asalto.

Señalaron que se encontraban en el lugar cuando se metieron cuatro malvivientes que, primero, redujeron al hombre encargado de la seguridad del lugar ubicado hacia el sur de Ruta 7, sobre Calle Pública, para tener el control del predio.

Al trabajador, de 42 años, lo introdujeron en la camioneta en la que se movilizaban, una Chevrolet S10 gris.

Con la víctima reducida, agregaron las fuentes, comenzaron a recorrer la finca y se encontraron con uno de los propietarios, de 58 años, en su camioneta Toyota Yariz.

Junto con él había otras tres personas de entre 22 y 35 años (algunos familiares), detallaron fuentes policiales.

Los asaltantes descendieron y amenazaron a todas las víctimas con las armas. Las obligaron a tirarse al suelo y dos de ellas fueron golpeadas en la cabeza.

Con todo el tiempo a su disposición, fueron directamente a la Toyota del dueño del lugar, donde tenía un maletín lleno de dinero en efectivo.

Detectives consultados por este diario contaron que “la banda tenía el dato del dinero” y decidió sustraer el vehículo con todo lo que tenía en su interior.

La denuncia agrega que en el bolso habían tres millones de pesos (un millón y medio en billetes de mil y un millón y medio en billetes de quinientos), dos mil dólares (300 mil pesos aproximadamente en el cambio a blue) y tres teléfonos celulares.

Con el botín en su poder, se dieron a la fuga en la Toyota y dejaron abandonada la Chevrolet en la que se movilizaban.

De acuerdo con las víctimas, escaparon hacia la zona de la picada de Tupungato.

Ingresada la denuncia, personal policial solicitó directiva al Ministerio Público y se ordenó el secuestro de la camioneta Chevrolet modelo 2013.

Al analizar la patente constataron que tenía pedido de secuestro para fecha del 26 de noviembre por robo agravado.

A pesar de la búsqueda de la banda, no hubo novedades acerca de detenciones.

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