Restricciones al turismo, controles y mucha precaución parecen ser las claves para evitar que en el departamento exista lo que se conoce hoy como «circulación comunitaria» de coronavirus. La cantidad de habitantes, las proximidades de su centros urbanos, la dependencia  y el paso obligado de muchas personas hacen que Tunuyán corra un preocupante peligro en pleno ascenso de la pandemia.

Con más de 100 personas aisladas, con 7 casos en los últimos 10 días y con un panorama que apunta a que habrá más contagios, Tunuyán atraviesa sin dudas un momento crucial, en donde es necesario tomar medidas rápidamente.

¿Y por qué puede suponerse que Tunuyán se podría convertir en el «puente» del  virus y que la circulación comunitaria del mismo sería algo grave para su sociedad?  En una breve descripción está la explicación.

Con una población que ronda en los 50.000 habitantes, este departamento es la ciudad cabecera del Valle de Uco. Su centro es la ruta 40 y sus grandes poblados urbanos, como Colonia Las Rosas y Vista Flores,  están a pocos kilómetros de distancia, por lo que hay una gran comunicación interna.

En línea directa, con una doble vía y a sólo 40 minutos del Gran Mendoza, Tunuyán es el paso de casi todo, siendo la vía de nexo obligado entre el norte y el sur de la provincia. Uno de sus principales sustentos es la producción, actividad que conlleva una gran circulación interna.

Por otra parte, otro aspecto que juega un papel fundamental en su economía  es el turismo y aquí hay un punto esencial para analizar.  Desde el gobierno de la provincia acaban de prohibir el turismo interno en Tunuyán y esto es sin dudas una medida fuerte para contrarrestar el avance del virus, no sólo en Tunuyán, sino en el Valle de Uco. ¿Y por qué es así? Con el Sur de la provincia cercado, con pocos lugares de atracción en invierno en el Este provincial y con Potrerillos y Cacheuta con una moderada disposición de alojamiento, el oasis por excelencia para pasar unos «ideales» días de vacaciones es el Valle de Uco, no solo por sus bellezas naturales sino también por su creciente capacidad de alojamiento, sobre todo de cabañas en distintos puntos de la región. Ahora bien, la mayor cantidad de estos alojamientos los tiene Tunuyán. Sus cabañas y casas en el Manzano (ahora nevado), en Colonia Las Rosas, Vista Flores, Villa Seca y Los Sauces, sumado a la oferta de los caminos del vino por sus varias bodegas, hacen que este departamento sea el destino turístico para los que quieren alejarse de sus ciudades durante unos días. En consecuencia, por un lado se quiere evitar que la gente, en este caso habitantes de Tunuyán,  salga constantemente a la calle y,  por otro, con el turismo interno que genera el departamento haya una gran circulación de personas de otros lugares en Tunuyán. Una dicotomía que debía ser regulada y finalmente se impuso con la prohibición del turismo interno por parte del gobernador, ante la declaración de nuevos casos de coronavirus en el Valle de Uco y la creciente cifra diaria declarada en la provincia.

Respecto a la cantidad de habitantes que tiene el departamento , una estampida de muchos  casos podría provocar algo mucho más grave, ya que en una sociedad relativamente chica la acumulación de, por ejemplo.  40 casos podría derivar en una expansión que sería incontrolable para cualquier sistema, teniendo en cuenta que si bien el hospital regional  Scaravelli está preparado para enfrentar la situación, sin dudas no está preparado – y ningún hospital de ningún país del mundo lo está-  para enfrentar un descontrol total.

Por último, y no por eso menos importante, la conexión que tiene Tunuyán con el resto de la provincia, con un centro encriptado en plena ruta 40, es otro de los aspectos que en este sentido le juegan en contra. El paso de todo, la llegada de todo, el acceso a todo y que todos -hablando de quienes vengan de otras ciudades- puedan parar en su centro  a tomar un café, a cargar combustible, entrar a un supermercado o simplemente a un baño público, es algo que en este caso puede perjudicar a Tunuyán en cuanto a la circulación del virus de la que tanto se habla.

Así, ese «puente» al que hacemos referencia está formado por estos componentes y podríamos definirlo no como un puente de «comunicación entre», sino como un puente de «circulación de».