Frente a la tremenda crisis institucional que afronta la provincia de Buenos Aires, concretamente el gobierno de Axel Kicillof, el presidente acudió en ayuda del gobernador bonaerense anunciando el aporte de la nación para solventar el reclamo salarial de la policía.

El problema es cómo.

En un problema que le estalló en la cara al otrora ministro de economía de la Nación, y que –todo hay que decirlo- no es su responsabilidad enteramente, dado que viene de larga data y de varios gobiernos; el presidente de los argentinos recurrió a la quita de un punto de la coparticipación correspondiente a Buenos Aires, para el aporte de los fondos.

Se estima que esta medida equivale a unos 30 mil millones de pesos al año que, sin dudas, es muchísimo dinero para un distrito. Incluso para la Ciudad de Buenos Aires.

Para tener garantizada la seguridad tenemos que tener una buena Policía“, dijo Fernández, que indicó que los recursos que serán destinados a la provincia de Buenos Aires, hasta ahora los recibía la Capital Federal.

El presidente se expresó en estos términos al anunciar la creación de un fondo de fortalecimiento financiero para beneficiar a la provincia de Buenos Aires, durante un acto en la Quinta de Olivos acompañado por el mandatario Axel Kicillof e intendentes del oficialismo y la oposición.

Evidentemente, esta decisión no le gustó nada a Horacio Rodríguez Larreta que, paradójicamente- se enteró por televisión de la medida tomada; y que, además, tan solo un rato antes había publicado un tweet en apoyo institucional al presidente.

Tampoco le agradó a Jorge Macri, intendente de Vicente López que no podía creer lo que estaba escuchando, sentado atrás y un poco a la derecha del mandatario durante el anuncio. Al punto que inmediatamente publicó en sus propias redes sociales una aclaración de lo que pensaba al respecto:

Advertimos que la Ciudad recibió 2,1% de la coparticipación por el traspaso de la Policía Federal. Pero advertimos que lo que correspondía era traspasar un punto. Había un 1% de excedente. Este tema lo hablé muchas veces con Rodríguez Larreta. Tengo la tranquilidad que nadie puede mostrarse sorprendido“, explicó el presidente, con la presencia de los intendentes bonaerenses a sus espaldas.

También justificó la decisión en que “lo hacemos porque estamos tratando de reponer un equilibrio que se perdió allá a mediados de los 80 cuando la Provincia perdió 8 puntos de coparticipación“. Además, detalló que el ingreso per cápita en CABA es de 29.065 pesos, mientras que en Provincia es de 15.665 pesos

Esta medida del presidente –coinciden diferentes analistas- no contribuye a tender puentes con la oposición, sino más bien, a acrecentar la famosa “grieta” que pareciera haber aparecido nuevamente desde hace un tiempo entre los mandatarios de Nación y provincia de Buenos Aires, y el jefe de gobierno porteño.

Hay un punto de exceso en CABA respecto de las fuerzas de seguridad. Se lo vamos a transferir a la provincia. Hay que equilibrar“, graficó Fernández.

Lo curioso es mientras el presidente abrió un nuevo frente de discusión, el motivo de fondo no fue solucionado.

No hubo ningún anuncio concreto para los policías que esperaban ansiosos. Todo lo contrario. Los retó.

Fernández, generó un nuevo problema. Esta vez, con Rodríguez Larreta.

Y para más inri, la policía de Buenos Aires que sostiene un reclamo más que legítimo, esperan por estas horas el mentado anuncio de Kicillof, pero manteniendo la vigilia en todos los focos de conflicto a lo largo y ancho de la provincia de Buenos Aires.

Pero, eso no es todo. Otras siete provincias registran el “efecto dominó” en sus propias fuerzas policiales.

Nos pagan por hora lo mismo que cuesta un alfajor. Soy papá de dos nenas y cuando me voy a trabajar debo pagar 600 pesos a una niñera, la misma cantidad que ganó por doce horas de servicio“, contó un uniformado.