Fue en Godoy Cruz.

Una joven de 25 años, circulaba de  madruga, fuera del horario permitido por las nuevas restricciones y en estado de ebriedad.

La conductora evadió un control policial, donde casi atropella a un efectivo. Hubo una persecución que terminó cuando chocó con un móvil de la Policía. Le hicieron un test de alcoholemia que reveló que manejaba borracha ya que tenía 1,11 gramos de alcohol en sangre.

Fue alrededor de las 2.30 de este lunes, cuando un Fiat Uno negro evadió un control policial en el Parque San Martín, donde por la maniobra brusca que hizo, casi atropella a un efectivo.

Tras una persecución, lograron dar con la conductora, quien fue identificada, se encontraba en aparente estado de ebriedad e iba acompañada de un joven de 19 años.

Como parte del procedimiento,le hicieron el test, el cual dio como resultado que la joven tenía 1,11 gramos de alcohol en sangre, lo que supera ampliamente lo permitido en la provincia que es de 0,5 gramos de alcohol en sangre para conductores particulares.