Una mujer fue despedida en el año 2018.

Gladys Rivas es una vecina de Tunuyán, quien se desarrollaba como secretaria en la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo (CIAT). Hace cuatro años, llegó a ocupar su puesto, en lo que parecía otra jornada laboral normal, y se encontró un panorama totalmente diferente al habitual.

Relató lo ocurrido en aquel entonces, a Canal 8, «yo inicié acciones legales en el 2018, cuando un día me presenté a trabajar, y los elementos de trabajo habían sacados, como la computadora, los cables de internet, las claves».

Según su testimonio, esa misma jornada, «horas después llegaron integrantes de la comisión directiva, cuando Alberto Carleti, le pasa a Diego Stortini el directorio».

«Ahí me intiman a que firme una renuncia, la cámara hace una reunión directiva donde habían muchos socios que no estaban de acuerdo. Porque no había una causa, nadie podía darme una explicación», contó.

Registro de su trabajo en la CIAT.
Registro de su trabajo en la CIAT.

Desde entonces continúa sin respuestas, «han pasado cuatro años ya y no he tenido una resolución económica, los peritos que se presentan a la causa, renuncian a la semana».

En relación a las personas señaladas, «son dos personas muy influyentes, han ocupado cargos muy importantes, no se puede hacer esto contra a gente».

Sobre la causa, «no asisten a las audiencias, propinen cosas totalmente obsoletas o que no tienen sentido. Ofrecen mucho menos dinero del que tiene que pagar. Mi abogada, tiene el caso para resolverlo».

«Una institución tan importante, fundada por gente muy inteligente está siendo ensuciada», señaló Rivas.

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