Tras más de cuatro meses encerrados, muchos niños en edad de jardín maternal, pueden sufrir algún tipo de regresión en el lenguaje.

Así lo indicó la Licenciada en Fonoaudiología Romina Saracco en una entrevista en el programa «A Media Mañana».

«Es esperable porque los chicos están muy estresados. Los grandes salimos a comprar o a trabajar, pero los niños han estado realmente encerrados, con menos contacto con la familia, sin contacto con sus amigos, los más pequeños sobre todo», indicó la profesional del Hospital Tagarelli de San Carlos.

«(Salir) genera una estimulación propia del lenguaje social, existe un lenguaje en la casa y el lenguaje que el niño usa cuando sale y necesita hacerse entender, para comunicarse con otros».

Un ejemplo de esto es, sin dudas, la escuela: «En la escuela tiene una necesidad de comunicarse mejor para que los demás lo entiendan y pueda sentirse parte».

Consejos para que los chicos mejoren su lenguaje

Es importante que seamos coherentes. «Si queremos que hable como un niño de su edad o grande, no podemos darle conductas de niño pequeño en otras instancias».

«Muchas veces llegan niños de 4 o 5 años que usan mamadera y chupete o toman teta. En ese caso, la lengua se posiciona para la succión de una forma que es contraproducente para la pronunciación de letras como la R. Al tragar mal, el niño pronuncia mal. Y si le estoy pidiendo que se comporte como un niño grande pero le estoy dando la conducta de un bebé, es incoherente para el niño. Hay que sacar la mamadera y el chupete. Es un momento complicado por el aislamiento y lo emocional, pero es necesario».

Tener un lenguaje claro con los chicos. «Pero no más allá de lo que el niño pueda entender. Hay muchas cosas que nos resultan graciosas que los chicos pronuncien mal, pero no empecemos a hacer que eso sea una forma de pronunciar en la casa. Hay que corregir positivamente cuando dicen algo mal».

La pantalla los aísla. «En ese caso no se están comunicando con otros y la comunicación es esencial. El aislamiento que producen las pantallas genera que ese niño esté callado y no repita nada. Hoy en día los padres le damos el celular cuando queremos que se quede quieto. Existen juegos interactivos pero generalmente se entretienen un rato y después se aburren. Es importante el juego de roles por ejemplo, juegos en los que hay una interacción con otro».

 

Imagen: BBCMundo