La resiliencia es la capacidad de los seres humanos para adaptarse positivamente a las situaciones adversas. Así, dice la psicología.

En estas épocas, en que nos enfrentamos por primera vez a una catástrofe no solo a nivel nacional, sino global; este término adquiere especial significado.

Y como dice la sabiduría popular, esto “saca lo peor y lo mejor de cada ser humano”.

Nada más cierto.

Así como vemos innumerables ejemplos de individualismo, y franco egoísmo en la sociedad estos días; afortunadamente también vemos lo contrario.

De los “tontos” e “irresponsables” como los calificara el mismísimo Presidente de la Nación, se ocupan en interminables horas de debate los medios de comunicación.

Pero los otros, los válidos, los que sí importan y son un ejemplo, pasan prácticamente desapercibidos.

Aquí, en nuestro Valle de Uco, cada día encontramos ejemplos de estos Héroes Anónimos.

Jóvenes Valletanos que diseñan y fabrican mascaras para el personal sanitario, camioneros que ofrecen sus vehículos para lo que haga falta, mecánicos, torneros, etc. que por las redes sociales ofrecen lo que pueden para ayudar a los profesionales que están en la primera trinchera.

Son resilientes Valletanos. Capaces de adaptarse a la adversidad.

El último caso, lo encontramos en Tunuyán en proximidades de calle la Argentina. Allí, donde hay una estación de servicio, la descubrio alguien y la hizo visible.

No sabemos cómo se llama, Pero si supimos que ofrece a los transportistas que pasan por allí, algo de comer. Unas empanadas nos han contado. Quizás un sándwich o un vaso de agua.

Hasta conmueve verla allí, en silencio. Esperando para dar una mano.

En esta señora, está lo mejor de nuestra sociedad. Está lo mejor de la raza humana.

Desde aquí, vaya un abrazo fuerte a esta señora desconocida de la que desconocemos su rostro porque precisamente, en su tarea el barbijo que usa, nos lo impide.

Si la ves, saludala. O aplaudila, como quieras.

Ella, también es una heroína.