Analizan mantener cierres durante los fines de semana.

Alberto Fernández, busca que aprueben la ley que contempla medidas para manejar la pandemia. Frente a esa demora para la sanción, en la Casa Rosada solicitarían al mandatario a firmar un nuevo decreto de necesidad y urgencia para renovar las restricciones.

Pero, para el Ejecutivo es una situación inesperada ya que envió el proyecto el pasado 11 de mayo con la intención de que sea un trámite exprés y que “cada gobernador se haga responsable”.

El objetivo del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y del jefe del bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner, es que se logre dictamen entre lunes y martes en un plenario de comisiones de Salud y Asuntos Constitucionales.

“Si no sale, no hay ningún problema: Alberto firmará otro DNU basado en los mismos ejes del proyecto”, señalan en el Ejecutivo.

De todas formas, con ley o con DNU, se esperan cambios a partir del 12 de junio. La situación sanitaria se continúa analizando día a día, aunque no se espera un regreso a la fase 1. En la provincia de Buenos Aires,  manifiestan que se produjo un descenso de los casos.

“Hubo un buen acatamiento y se notó menos circulación. Sirvió para frenar un poco, pero después de un año y medio es difícil que sea total”, dice una persona de extrema confianza de Fernández, al describir un “desgaste social”, señaló en torno a los 9 días de confinamiento estricto.

Es allí donde se explica por qué sólo se analiza la posibilidad de mantener cierres estrictos el fin de semana, incluso en las zonas de alarma epidemiológica.

“Un cierre estricto sábado y domingo puede ser una alternativa para afectar lo menos posible a la economía”, señaló un funcionario.

De este modo, toma fuerza la idea que, a partir del 14 de junio, se replique el modelo de esta última semana: de lunes a viernes mayores aperturas, incluidas algunas actividades restringidas en la etapa vigente, y durante el fin de semana restricciones más fuertes.