Ante esta situación, el gobierno de Vladimir Putin le propuso a otros países que comiencen a fabricar la misma medicina contra el coronavirus.

Rusia admitió oficialmente que no puede satisfacer la demanda internacional de la vacuna Sputnik V contra el Covid-19, según dijo este jueves Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin.

Según declaró Peskov en su rueda de prensa diaria, “la demanda de la vacuna rusa en el exterior es realmente alta. Es tan alta que supera considerablemente las capacidades productivas”.

No obstante, el representante del presidente ruso Vladimir Putin aclaró que “la campaña de vacunación nacional es nuestra prioridad absoluta”. Y al respecto, Peskov agregó: “Han sido movilizadas todas las capacidades de producción, que en primera instancia trabajan para el mercado interno”.

El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó en su blog que en la capital rusa ya han sido vacunadas cerca de 600 mil personas desde el inicio de la campaña, al resaltar que el remedio ruso “ha probado su eficacia y seguridad”.