“Realmente sabemos que las camas están colapsando y no hay suficiente personal especializado en terapia. Todo prácticamente está cubierto de pacientes, lo vemos con los reportes diarios, con cada vez más contagiados y sospechosos. Ya entramos en la etapa de riesgo y también hay que prestar atención a lo que ocurre en los efectores pediátricos, con muchos niños positivos, lo que pone en peligro al personal“, declaró a La NaciónMaría Isabel Del Pópolo, titular de la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (Ampros).

Por otra parte se conoció esta tarde que el Gobierno de Mendoza trabaja a contrarreloj para ampliar el número tanto en el sector público como privado, según publicó El Sol.

En una entevista brindada al periodista Pablo Mannino, Del Pópolo llamó a las autoridades a “mover” más rápido a los pacientes que no revisten gravedad e “incentivar” más a los profesionales que están al frente de la batalla.

Hay que tratar de enviar a más personas a hoteles o a sus domicilios con un buen seguimiento para descomprimir las camas de terapia. Se necesita descomprimir más el sistema. También hace falta mayor toma de conciencia de la población y mayor donación de plasma”, añadió la profesional, quien aseguró que más del 5% de los pacientes positivos de Mendoza pertenece al sector sanitario. Esto es más de 300 personas, de las 6.260 que contrajeron el patógeno desde que la pandemia llegó en marzo a tierra cuyana.

También reclaman que el Gobierno cumpla con el pago de un adicional que se adeuda de la gestión anterior: el ítem “recurso humano crítico, dirigido justamente a personal específico, como el terapista.

Las terapias intensivas, y clínicas con internación, y los laboratorios, no dan abasto, al igual que los kinesiólogos. Son recurso humano crítico, además hay pocos terapistas. Les pido a los gobernantes que tomen conciencia, que la salud tiene que ser una política de Estado; la pandemia nos demuestra esto: no hay que tener baches ni improvisar“, agregó la dirigente.

Asimismo, la preocupación de los profesionales está puesta en los mendocinos que padecen otra patología y que no están cumpliendo con los tratamientos, o que llegan a las guardias con cuadros más complejos, como pasar de una apendicitis a una peritonitis. También se observan serios inconvenientes con aquellos pacientes que deben realizarse diálisis. “Hay muchos pacientes que no están llegando en buenas condiciones, explicó Del Pópolo.

En la actualidad hay unas 350 camas en las unidades de terapia intensiva y ya se comenzó a ampliar ese número. La idea es llegar a 400“, aseguraron desde el Ministerio de Salud de la provincia.

De acuerdo con el último reporte del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes de Mendoza, ya son 6.260 los casos positivos confirmados de coronavirus. Son 61 casos importados -gente que ha llegado de otros países-, 5.136 por contacto estrecho con alguien que vino de otro país o dio positivo de COVID-19, 63 por casos confirmados por nexo clínico epidemiológico y 1.000 en investigación epidemiológica.

 

Con contenido de La Nación y El Sol