La medida sugerida al gibernador por el Ministerio de Salud de la Provincia es como consecuencia de su contacto diario con la ministra de Turismo Mariana Juri, y el Secretario de Información Pública Pablo Sarale.

Suarez está en perfecto estado de salud y sin síntomas, trabajando desde su casa, pero será tratado como un contacto «no estrecho» de pacientes de coronavirus. No está decidido aún si deberá hacerse un test de PCR, aunque para ello habría que esperar que desarrolle síntomas por lo menos durante tres días, de acuerdo a la guía de manejo de Covid-19 vigente, publicada el 18 de agosto.

El mandatario aseguró sentirse bien y que no ha dejado de trabajar durante las últimas jornadas, en medio de la crisis sanitaria que vive la provincia, con un incremento sostenido de las transmisiones de Covid-19. Así, mientras se definen los pasos que seguirá Mendoza con la cuarentena, con la posibilidad de retrocer a fase 1 antes del 22 de setiembre si los casos siguen aumentando, el gobernador apeló a la toma de conciencia ciudadana.

«Es lo prudente, pero estoy 10 puntos. Hago lo que corresponde. Estoy trabajando a full», dijo Suárez.

Suarez y Juri coincidieron el martes en público, durante la conferencia de prensa en la que se anunciaron restricciones a restaurantes, bares, gimnasios y clubes, buscando bajar la circulación de personas ante la fuerte intensidad de la pandemia en Mendoza, en tanto que su contacto con Sarale habría sido un poco más asiduo.

Desde el entorno del priopio gobernador, confirmaron que Suarez no asistió a su oficina en el cuarto piso hoy lunes, y que quedará aislado en su casa de Luján de Cuyo en principio por 72 hs, aunque podría extendenrse «por una semana, al menos«. Sin embargo, si es necesario, volverá a su despacho antes de ese plazo.

Explicaron que la medida se tomó por precaución y a sugerencia de la cartera sanitaria, aunque recalcaron que el gobernador no tiene síntomas y, por ende, no se ha realizado ningún hisopado.

La confirmación de los positivos se da en un momento particular de la pandemia en Mendoza, en el que el gobernador debe resolver un potencial regreso a la fase de aislamiento social.