Se trata de un estudio realizado por la Universidad King’s College London.

El trabajo recientemente publicado, indica que los cientificos lograron individualizar 6 formas del virus, y agrupar los síntomas que provocan cada una, según los cuales los médicos podrían identificar a qué categoría se enfrentan.

El análisis de los datos de la aplicación COVID Symptom Study, dirigida por investigadores del King’s College London en conjunto con el hospital Guy’s and St Thomas, reveló que hay seis “tipos” distintos de COVID-19 que circulan hoy en día en el mundo, cada uno de los cuales se distingue por un grupo particular de síntomas.

Además, el equipo descubrió que estos tipos de enfermedades difieren en la gravedad y la necesidad de asistencia respiratoria durante la hospitalización de los afectados.

Los hallazgos tienen implicaciones importantes para el manejo clínico de COVID-19, y podrían ayudar a los médicos a predecir quién tiene mayor riesgo y sea probable que necesite atención hospitalaria en el caso de una segunda ola de casos por coronavirus.

En la actualidad, y según datos de la Universidad Johns Hopkins, en el mundo hay más de 18.1 millones de infectados por el virus SARS-CoV-2, 690 mil muertos y 10.7 millones de recuperados.

Si bien, los científicos coinciden en que determinados síntomas son comunes a todas las “categorías”, como la tos persistente, la fiebre y la pérdida del olfato (anosmia) y del gusto (disgeusia) respectivamente; se destacan como los tres síntomas clave de COVID-19, se sabe ahora que las personas pueden experimentar una amplia gama de síntomas diferentes, incluidos dolores de cabeza, dolores musculares, fatiga, diarrea, confusión, pérdida de apetito y falta de aliento, entre otros.

El análisis reveló seis agrupaciones específicas de síntomas que emergen en puntos de tiempo característicos en la progresión de la enfermedad, que representan seis “tipos” distintos de COVID-19. En este sentido, la confusión, el dolor abdominal y la dificultad para respirar, no se conocen ampliamente como síntomas de COVID-19; pero son características de las formas más graves de la enfermedad.

Los estudios publicados determinaron que los seis grupos de COVID-19 identificados son:

1- COVID “similar a la gripe” sin fiebre: dolor de cabeza, pérdida del olfato, dolores musculares, tos, dolor de garganta, dolor en el pecho, sin fiebre.

2- COVID “similar a la gripe” con fiebre: dolor de cabeza, pérdida de olfato, tos, dolor de garganta, ronquera, fiebre, pérdida de apetito.

3- COVID “gastrointestinal”: dolor de cabeza, pérdida de olfato, pérdida de apetito, diarrea, dolor de garganta, dolor en el pecho, no tos.

4- COVID “nivel uno severo”, con fatiga: dolor de cabeza, pérdida del olfato, tos, fiebre, ronquera, dolor en el pecho, fatiga.

5- COVID “nivel dos severo”, con confusión: dolor de cabeza, pérdida de olfato, pérdida de apetito, tos, fiebre, ronquera, dolor de garganta, dolor en el pecho, fatiga, confusión, dolor muscular.

6- COVID nivel tres grave, con dolor abdominal y respiratorio: dolor de cabeza, pérdida de olfato, pérdida de apetito, tos, fiebre, ronquera, dolor de garganta, dolor en el pecho, fatiga, confusión, dolor muscular, falta de aliento, diarrea, dolor abdominal.

Los investigadores, descubrieron que sólo el 1.5% de las personas se encontraban en el grupo 1, el 4.4% de las personas presentaban síntomas compatibles con el grupo 2 y el 3.3% de las personas con el grupo 3 de COVID-19 necesitaban ayuda respiratoria. Estas cifras fueron 8,6%, 9,9% y 19,8% para los grupos 4,5 y 6 respectivamente. Además, casi la mitad de los pacientes en el grupo 6 terminaron en el hospital, en comparación con sólo el 16% de los del grupo 1.

En general, las personas con síntomas del grupo 4, 5 o 6 de COVID-19 tendían a ser mayores y más débiles, y tenían más probabilidades de tener sobrepeso y tener afecciones preexistentes, como diabetes o enfermedad pulmonar, que aquellas con tipo 1,2 o 3, describieron los científicos en el paper, explicado por el King’s College London.

El estudio publicado fue capaz de predecir en qué grupo cae un paciente y su riesgo de requerir hospitalización y soporte respiratorio con una mayor probabilidad de ser correcto que un modelo de riesgo existente basado únicamente en la edad, el sexo, el IMC y las condiciones preexistentes.

Dado que la mayoría de las personas que requieren asistencia respiratoria acuden al hospital alrededor de 13 días después de sus primeros síntomas, estos ocho días adicionales representan una ‘advertencia temprana’ significativa sobre quién es más probable que necesite cuidados más intensivos.

Estos hallazgos tienen implicaciones importantes para la atención y el monitoreo de las personas que son más vulnerables a COVID-19 grave”, afirmó la doctora Claire Steves del King’s College de Londres.

Si puede predecir quiénes son estas personas en el quinto día, tiene tiempo para brindarles apoyo e intervenciones tempranas, como monitorear los niveles de oxígeno y azúcar en la sangre, y asegurarse de que estén hidratados adecuadamente: atención simple que se podría brindar en el hogar, evitando hospitalizaciones y salvando vidas “, agregó.

 

Fuente. Agencia Reuters