Un hackeo al Estado Mayor Conjunto de Chile filtró 300.000 archivos confidenciales y desató un nuevo escándalo dentro del gobierno del presidente Gabriel Boric. Entre ellos se encuentra un informe de inteligencia que califica al presidente argentino, Alberto Fernández, de tener «la costumbre de inmiscuirse» en los asuntos internos de los países vecinos.

La situación generó la renuncia del general Guillermo Paiva como jefe de dicho estamento porque tenía conocimiento previo de dicha situación y se lo indagará para determinar si entregó o no la información respectiva al Gobierno. La filtración fue provocada por el grupo hacktivista Guacamaya

Entre los documentos que se filtraron, hay un informe de inteligencia de 29 páginas que se enfoca en Alberto Fernández y la posición chilena frente a nuestro país. En ese punto se describe que el mandatario argentino tiene el hábito de «inmiscuirse de algún modo en la política interna de países vecinos«.

En el reporte, que se denomina «Informe de estimación de riesgo de amenazas«, se hace mención a dos situaciones particulares en las que estuvo Fernández: el apoyo que le dio al ex presidente Lula Da Silva como «eventual próximo candidato presidencial» en Brasil, lo que generó el malestar con la gestión de Jair Bolsonaro; y la reunión que mantuvo con «dirigentes opositores de la izquierda chilena» durante el mandato de Sebastián Piñera.

Así, concluye el monitoreo, «tal secuencia de hechos, más allá de ser una posible costumbre del mandatario argentino, también es coherente con la política exterior argentina«.

De igual forma, el reporte describe al peronismo como un movimiento «de corte nacionalista con características expansionistas y hegemónicas» e incluso plantea que podría usar como táctica el internacionalismo «para su estrategia de hegemonía regional y proyección estratégica en el Atlántico sur».

Pero incluso el presidente Boric aparece mencionado sobre un conflicto en la Patagonia. Así, la inteligencia trasandina considera «un potencial argumento para la estrategia argentina sobre los Campos de Hielo Sur» el hecho de que Boric haya afirmado que «en la Patagonia no hay fronteras».

Y agregaron: «Dado que el país trasandino impulsa la tesis geopolítica de la prolongación natural de su territorio». A su vez se apoyan en un refuerzo de tropas argentinas en Tierra del Fuego.

Otra polémica, más reciente, es la que protagonizó la entonces ministra del Interior, Izkia Siches, cuando se refirió a la llamada Macrozona Sur de Chile, donde recrudece la violencia mapuche, como «Wallmapu», un término que apunta también a territorio argentino en la provincia de Chubut.

Al respecto, el informe señaló «las reacciones desde Argentina fueron diversas, tanto de sectores oficialistas como opositores, debido a que lo entienden como un reclamo territorial que afecta la soberanía nacional de Argentina». 

Fuente: Con información de BioBio

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