Así lo informó hoy El Sol, que señala que el empresario de Godoy Cruz habría sido víctima de un secuestro extorsivo.

El martes 28 de julio el empresario dejó de ser visto por sus familiares y, a las pocas horas, contaron que recibieron un llamado corto pero directo que los sumergió en la preocupación: una voz masculina les solicitó una millonaria suma de dólares si querían volver a verlo.

Desde un día después, sus parientes no tuvieron más novedades de él, por lo que efectivos de la Dirección de Investigaciones de la provincia y el fiscal federal Fernando Alcaraz iniciaron los trabajos investigativos de rastrillaje en conjunto como un caso de secuestro extorsivo.

En un principio, por recomendación de un abogado cercano, los familiares del hombre desaparecido, identificado como un ex agente de aduana –se reserva su identidad por pedido de los investigadores–, radicaron una denuncia por averiguación de paradero en una oficina fiscal.

La hipótesis del secuestro extorsivo tomó fuerza cuando el hermano recibió en llamado en el cual le exigían miles de dólares para liberarlo, tal como denunció.

Si bien los pesquisas no tenían confirmado 100 por ciento que estén frente a un caso de secuestro extorsivo, debido a que no hubo más llamados que lo confirmaran, el caso se estaba manejando bajo el más estricto hermetismo y siguiendo ese móvil.

Más allá de esto, iniciaron los trabajos en el barrio donde vivía y analizaron las cámaras de seguridad para conocer si había personas ajenas al mismo.