La Comisión de Justicia y Asuntos Penales del Senado dará hoy su primer paso para analizar la actividad de la unidad especial de investigación del atentado contra la AMIA y las supuestas presiones a las que fue sometida durante el gobierno de Mauricio Macri.
La decisión de convocar a la comisión, que encabeza el oficialista neuquino Oscar Parrilli, se adoptó para profundizar en la denuncia mediática que realizó la semana pasada el ex titular de la unidad especial, el radical Mario Cimadevilla.
El chubutense, ex senador nacional hasta 2015, se desempeñó en la Unidad Especial AMIA entre 2016 y 2018.
La reunión se llevará a cabo vía virtual desde las 17 y el propio Cimadevilla fue convocado para que amplíe sus dichos sobre presuntas presiones del gobierno macrista a la Justicia.
Hace pocos días, Cimadevilla mencionó que, durante ese período, había recibido un mensaje de texto de la ex vicepresidenta de la Nación Gabriela Michetti en el que, según afirmó, le pedían que protegiera al ex fiscal José Barbaccia en el juicio por encubrimiento del atentado a la AMIA.
Además, señaló al ex presidente Mauricio Macri por reclamarle que “fuera para atrás en el caso AMIA” y que esa presión la recibía de parte del entonces ministro de Justicia, Germán Garavano.
Por otra parte, el ex funcionario de Crsitina Kirchner, Martín Sabbatella, (actualmente presidente de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar), dijo que “para poder saquear la Argentina” Mauricio Macri “necesitaba poner en marcha mecanismos de persecución de la oposición”, al referirse a la denuncia por presunto espionaje ilegal durante su gobierno.
“Lamentablemente, esta noticia no nos sorprendió: viene de un equipo de gente que tiene como cabeza al ex presidente, quien asumió procesado por escuchas ilegales”, sostuvo el funcionario sobre la denuncia presentada ayer por la titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Cristina Caamaño.
La presentación por presunto espionaje ilegal durante el gobierno de Cambiemos incluye un listado de más de 80 personas que habrían sido afectadas, entre ellos Sabbatella.
“Conociendo la historia, sospecho que Macri estaba a la cabeza de todo esto”, dijo el titular de la Acumar a radio Provincia, al tiempo que advirtió que el espionaje ilegal es un hecho de “gravedad política e institucional” y anticipó que respaldará “lo que haga falta para que se investigue a fondo” lo ocurrido.Sabbatella destacó que, de acuerdo a la denuncia de la AFI, la administración macrista “no sólo escuchaba a la oposición sino también a sectores con los cuales podría tener diferencias dentro de su partido o a periodistas”.
Finalmente, sostuvo que “es grave institucionalmente” y calificó al mecanismo como “perverso” por parte de dirigentes “que decían que venían a mejorar la institucionalidad del país”.

Fuente: Telam