Silva fue condenada en septiembre de 2018 por atropellar y matar a Genaro Fortunato en las afueras de Mona Bar, en San Rafael.

Tras un mediático proceso Silva fue condenada a 3 años y 9 meses de cárcel por homicidio culposo agravado, y a fines de marzo de este año, recibió el beneficio de la libertad condicional luego de cumplir los dos tercios de la condena.

Miguel Fortunato y Graciela Beatriz Linares, padres de Genaro, y Agostina Quiroga que tuvo una hija con el rugbier fallecido, demandaron ahora en la Justicia Civil por $11.823.910 a la mujer.

Según publicó Diario Los Andes, Valentino Valenti, el abogado que patrocina a los padres de Genaro Fortunato, consideró que la causa podría tener una resolución por parte de la Justicia hacia fines de 2021.

“El código de procedimiento nuevo es más expeditivo. Ahora tienen que contestar la demanda, después me notifican y calculo que ya para el año entrante se realizará la audiencia en la que se fijará el tiempo para la presentación de pruebas y también la audiencia final. Después, entre 30 y 60 días, se dicta la sentencia”, describió el abogado.

Las demandas contra Silva son por daño moral, lucro cesante -ya que no estará la manutención a la niña- y también como reparación íntegra por los daños y perjuicios que se derivaron del homicidio culposo agravado que ocurrió en 2017. Ambas demandas

Las demandas también afectan a Pablo Tabanera, ex esposo de Silva, porque figuraba como titular del automóvil con el que Julieta atropelló y mató al rugbier.

El escrito que presentó el abogado Valentino Valenti en nombre de los padres de Genaro Fortunato ingresó el 25 de agosto y le reclama a Silva un resarcimiento de $7.872.160.

Mucha gente confunde dinero con subsanar dolencias; nada más alejado. En este caso, y así lo permite la legislación, lo que se busca es una reparación integral pero que nunca va a lograr disminuir el dolor por la pérdida de un hijo”, comentó el abogado Valenti en diálogo con Los Andes.

Por un lado está el daño moral producido a la familia, los gastos en que tuvieron que incurrir durante el juicio (penal a Silva) costeando peritos, entre otros aspectos, y también hasta los gastos de sepelio, algo impensado. Además, está la pérdida de ayuda a futuro, ya que Genaro se encargaba de las tareas que su padre, por la edad, no podía hacer”, detalló el letrado.

Genaro trabajaba junto a Miguel en una pyme que se dedicaba a la reprueba de tubos de gas, la renovación de obleas para los vehículos con GNC, control de calderas y estaba en miras de inscribirse como fabricante de quemadores. En la presentación también remarcaron que Genaro tenía intenciones de seguir una carrera universitaria.

Valenti dejó en claro que la demanda no es “revancha de ningún tipo” sino que “las leyes establecen el derecho de reclamar por una pérdida, como en este caso” y también “lo que está claro es que de la muerte de un hijo no se vuelve nunca”.

Por el lado de Agostina Quiroga, madre de la hija de Genaro que nació luego de la trágica madrugada del 9 de septiembre de 2017, demandó a Silva por $3.951.750. La presentación, que lleva adelante el abogado Gustavo Guarino, es por el lucro cesante causado por ese homicidio.

En este caso, se puso de manifiesto que con la muerte de Genaro Fortunato, la menor no tendrá la manutención por parte del padre para hacer frente a “vestimenta, alimentos, estudios, esparcimiento, sanidad y en general, al desarrollo y formación de la persona para que en la mayoría de edad enfrente los avatares de la vida”, según reza la presentación judicial.

 

Con contenido de Los Andes