Una persona de Tupungato publicó en un grupo de compra-venta -de los que abundan en redes sociales- que quería donar 4 bolsitas de mercadería a «quien realmente lo necesite«.

Mediante un audio que se viralizó rápidamente, esta persona explicó que cada bolsita «contiene 5 paquetes de fideos, 1 kilo de azúcar y un 1 kilo de pan»

Además,  puntualizó que «es para quien realmente le haga falta, porque hay gente que a lo mejor no le hace falta y bueno, quizás le saca el bocado de comida a otra gente que está muy necesitada»

«no lo hago a cambio de nada. Sólo me nace hacerlo«, dijo. E Incluso, se ofreció a llevar su bolsita a domicilio.

Increíble. O quizás sí, depende como se mire.

Ante la impresión que nos provocó este gesto, en nuestra redacción debatimos entre llamarlo, publicar su número, y demás. Pero desistimos porque si lo hacíamos, podíamos provocar un aluvión de llamados que era innecesario, ya que evidentemente su gesto no alcanzaría para todos lo que -como él dice- «realmente les haga falta«.

Cuatro bolsitas pueden parecer poco. Que no alcanza.

Sin embargo, sí que alcanza en otro sentido. Alcanza para entender que somos humanos y que sigue habiendo gente que, pese a todo, aún piensa en el prójimo.

Sirve para entender que muchos que podrían «sumar más bolsitas«, están mirando para otro lado. Políticos que ni se les cruzó por la mente recortar sus salarios, por ejemplo. O empresarios que -pudiendo- priorizaron comprar dólares, antes que mantener las fuentes de trabajo. O tantos otros que insisten en «y bueno, son cosas que pasan» cuando ven personas pidiendo una ayuda y critican todo. O finalmente, los que te sacan de un grupo por ofrecer ayuda.

Y a vos, tupungatino, te decimos que sí que alcanza. Porque con tu ejemplo, nos das una lección a todos.

¡Cuántos como vos, nos hacen falta!

Tu familia puede sentirse plenamente orgullosa.

Dejanos por esta vez, sumarnos y sentir -por una vez- «orgullo ajeno».