El gobernador Rodolfo Suárez, admitió hoy que «la situación financiera de la provincia está muy comprometida» en medio de la negociación que se lleva adelante con acreedores para refinanciar la deuda y por los efectos económicos derivados de la pandemia de coronavirus.

«La situación financiera de la provincia está muy comprometida. Nosotros no tenemos ninguna fuente de financiamiento, es decir no podemos emitir moneda de curso legal y no tenemos acceso al crédito internacional porque tampoco lo tiene la Argentina», dijo Suárez a Nihuil.

El gobernador sostuvo que «será muy difícil pagar el medio aguinaldo si no llega una ayuda sustancial de la Nación«, al tiempo que reconoció que se analizan alternativas «como el pago en dos cuotas para los sueldos más altos, o diferirlos para fin de año«. (Ver Nota aparte)

El 19 de mayo pasado, el gobierno mendocino anunció la decisión de acogerse a un período de prórroga de 30 días ante la imposibilidad de cumplir con el pago de un vencimiento de deuda por U$S 25 millones.

Ese plazo vence el 18 de junio, por lo que de no mediar antes un acuerdo y si la provincia no hace efectivo el pago del compromiso, Mendoza podría caer en situación de default.

Un día después, el 20 de mayo, la administración cuyana hizo oficial la decisión de renegociar la deuda, como viene llevando adelante la Nación y la provincia de Buenos Aires, entre otras.

La negociación con los tenedores para reperfilar los vencimientos, se focaliza en los bonos PMY24 -por un monto total de U$S 500 millones- y el PMJ21, por $ 5.218 millones.

Las conversaciones con los bonistas se llevan adelante bajo estricto silencio y tiene como plazo el 20 de junio próximo para que los tenedores expliciten si aceptan la propuesta mendocina.

En la operación actúan como asesores financieros de la provincia el grupo Credit Suisse y AdCap Securities.

Los bonos Mendoza 2024 (PMY24) nominados en dólares fueron emitidos en 2016 bajo legislación de Nueva York con vencimiento en 2024, por un monto total de 500 millones de dólares.

En tanto el PMJ21 fue emitido en junio de 2017 por un monto total de algo más de $5.218 millones, pagaderos en forma trimestral y cuya fecha de amortización final vence en junio de 2021.

En base a fuentes oficiales y del mercado, ambos títulos explican alrededor del 50,6% de la deuda total de la provincia.

Suárez también se refirió a la decisión de la oposición de obstaculizar en la Legislatura el tratamiento de proyectos para el de financiamiento para la concreción de obras públicas -en enero pasado- y la renegociación de la deuda.

El gobernador calificó de «injusto el trato de parte del partido Justicialista» a estas iniciativas, «ya que no he encontrado eco en la oposición«.

«Más allá de que me dicen que hablan, siguen en la negativa como un grave error político de ellos porque la gente exige que trabajemos y nos apoyemos«, enfatizó.

Fuentes de la cartera de Hacienda indicaron que la suma de ambos bonos -PMY24 y PMJ21- rondan los U$S 587 millones, mientras que la deuda consolidada de la provincia asciende a algo más de U$S 1.220 millones.

El otro 49,4% del total de deuda son compromisos con el Gobierno Federal (17,7% del total), organismos multilaterales (16,5%), Banco Nación (15%) y bancos internacionales (0,2%).

Al realizar la presentación del programa de emisión de letras y el comienzo de un proceso de refinanciación de la deuda pública en abril pasado, el ministro de Hacienda y Finanzas de Mendoza, Lisandro Nieri, se refirió a la situación que atraviesa la provincia en el contexto actual de pandemia y puso de manifiesto la fuerte caída registrada en la recaudación.

Fuente: Télam